Rock mexicano en el Chopo

*El escritor, músico y compositor Federico Arana pidió defender al rock mexicano porque sí ha hecho cosas valiosas

*El escritor, músico y compositor Federico Arana pidió defender al rock mexicano porque sí ha hecho cosas valiosas

Por Iván Santiago Marcelo

Ante un auditorio integrado por compositores, músicos, escritores y amantes del rock, la noche de este jueves se presentaron los libros Grandezas y Miserias del Rock Mexicano. Desde los precursores hasta vísperas de Avándaro, de Federico Arana; y Raíces del Rock Tapatío, compilado por Óscar Humberto Rojas.      En el Museo Universitario del Chopo, entre amigos y colegas comentando las publicaciones, Federico Arana dijo que el rock mexicano es un pozo sin fondo, porque aún hay mucho por investigar, debatir y comentar acerca de él.      Señaló que para escribir Grandezas y Miserias del Rock Mexicano. Desde los precursores hasta vísperas de Avándaro, le sirvió “amontonar” y coleccionar todo lo que se refiere a este género.      El también biólogo, escritor, caricaturista, músico, compositor y pintor mexicano comentó, además, que durante los primeros años del rock mexicano, es decir, a finales de 1940, hubo pocas grandezas, ya que casi todas fueron miserias.      “Casi todo fue miserias desde el punto de vista musical y literario; las letras eran normalmente pésimas y dejaban ver una ideología totalmente opuesta a lo que un rocanrolero debe aspirar, eran moralistas”, destacó.      Eso sí, reconoció la existencia de grupos con materiales muy notables, aunque no alcanzaron a consolidar su proyecto debido a la falta de tecnologías y mercadotecnia tan distintas, en comparación, con las propias de países más desarrollados. Además, el gobierno y los medios siempre quisieron aplastar al rock y ningunearlo, opinó.      Expuso que la reflexión extraída de su libro gira en torno a la necesidad de defender al rock mexicano porque sí ha hecho cosas valiosas y, por otro lado, también resaltó que no se debe culpar a los rocanroleros mexicanos por el desastre del género en este país, ya que "la culpa es del gobierno y los grandes medios de comunicación”.      Por su parte, Óscar Humberto Rojas, vocalista del grupo "La Revolución de Emiliano Zapata" —banda insignia del rock mexicano en los años setenta— , tuvo una pequeña participación, pero fue el más solicitado para firmar libros y discos.      “Que el rock siga vivo, que el rock ya convertido en un género clásico permanezca para siempre; así como nos encanta escuchar a Beethoven, Bach o a quienes nos gusta lo antiguo (que guarda la misma frescura en comparación con el tiempo en el cual se hizo), igual hay mucho en el rock que debe quedar para la eternidad”, expresó.