Académicos proyectan rescate de la choza maya

Mérida, 13 Ago (Notimex). - Académicos de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), desarrollan un plan para la preservación del conocimiento milenario de la const...

Mérida, 13 Ago (Notimex). - Académicos de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), desarrollan un plan para la preservación del conocimiento milenario de la construcción de la choza maya, la cual empieza a perderse entre las nuevas generaciones.

El profesor investigador de esa Facultad y responsable de este proyecto, Adrián Contreras Manzanilla, recordó en entrevista que las chozas mayas tienen un origen prehispánico y están hechas de materiales orgánicos perecederos, como la madera, el adobe y la palma de guano.

Originalmente se hallaban sobre plataformas de baja altura que delimitaban el espacio de cada núcleo familiar, y se considera que esas chozas fueron la base para la construcción de grandes urbes precolombinas.

La casa está hecha de una sola pieza. Carece de ventanas y tiene una puerta central que mira hacia el poniente en algunas ocasiones cuenta con otra puerta orientada hacia el oriente, normalmente para comunicar con otra choza que sirve de cocina y granero.

Los suelos están hechos de “sascab”, (tierra blanca compacta) puesta sobre un empedrado. Para el techo utilizaban una estructura de madera cubierta de palma.

“La vivienda maya tradicional de la península de Yucatán no ha sufrido cambios desde sus orígenes. Es de forma curva cerrada, con muros redondeados que la vuelven acogedora por su forma envolvente y en un espacio confortable térmicamente en esta calurosa y húmeda región”, expuso el académico.

Sin embargo, la edificación de esas casas ya es poco común, debido a que se ha dejado de transferir el conocimiento generacional para su construcción y mucho ha tenido que ver la deforestación de árboles y plantas que sirven para su edificación, lo cual los ha hecho escasos y muy caros.

Un grupo de especialistas creó el plan “modelo de vivienda para producción social en una comunidad maya”, que se desarrolla en la comunidad maya de Yaxuná, explicó Contreras Manzanilla.

El objetivo es que, a través del diálogo con los pobladores de esta localidad y la comunidad académica, se encuentren soluciones a las necesidades de hábitat, y puedan construir sus hogares con modelos adecuados a sus necesidades de confort y seguridad, al tiempo que protegen el medio ambiente, añadió.

Con aproximadamente 640 habitantes, Yaxuná es una comisaría de Yaxcabá, ubicada a 25 kilómetros al sureste de Chichén Itzá, y resguarda un importante yacimiento arqueológico de la cultura maya.

Este proyecto involucra de manera activa a los integrantes de la comunidad, quienes jerarquizan las necesidades de vivienda de la población y toman las decisiones a través de un comité formado por ellos mismos, en el cual suman esfuerzos para ayudar en la construcción a los participantes.

“Si una persona no sabe de albañilería, apoya como peón en la construcción, de modo que se refuerzan los lazos de colaboración entre todos”, sostuvo Contreras Manzanilla.

Adicionalmente, en Yaxuná se llevan a cabo dos tipos de construcciones dirigidas por grupos organizados: el primero, llamado “Flor de calabaza”, construye cocinas con un tipo de edificación tradición regional; y el segundo grupo, denominado “Mariposa Nocturna”, se encarga de hacer baños con materiales convencionales.