“Se olvidaron de los ciudadanos en San Miguel de Allende”,

Por Gerardo Avendaño. Enviado

Por Gerardo Avendaño. Enviado

El desarrollo turístico en San Miguel de Allende sólo beneficia a unos cuantos y dejó de lado los problemas sociales de los habitantes del municipio, lo que ha influido en el aumento de inseguridad, aseguró el consultor en socioimagen Rodolfo López.

“El gran problema de este crecimiento y boom turístico es que dejaron de lado la parte ciudadana, faltó integrar a la gente con estas nuevas modalidades, con estos nombramientos, porque a final de cuentas la gente de San Miguel es la que le da vida a este pueblo”, señaló en entrevista con Notimex.

El consultor explicó que en 2003, cuando Luis Alberto Villarreal García fue alcalde por primera vez en San Miguel de Allende se impulsó el turismo de negocios, y el sector inmobiliario que hizo crecer a la ciudad sólo en algunas zonas, sin embargo, se olvidó la parte de atender asuntos ciudadanos.

“Y ahí empiezan los descontentos sociales, porque la gente dice ya estuvo bueno que le pongan tanta atención al centro histórico, qué pasa con las colonias, las comunidades, pero entonces sólo le dan atención a las comunidades donde tienen más electores”, dijo.

Rodolfo López indicó que fue en la administración pasada de Ricardo Villarreal García, hermano del actual alcalde, cuando los incidentes delictivos constantes aparecieron, pero no se atendió el problema al momento por lo que ha escalado al punto de registrar 70 asesinatos en los últimos 10 meses.

“Creo que van dos administraciones en que no ha habido un buen secretario de seguridad pública, eso es algo que ha repercutido de manera negativa con la gente.

“La estrategia de seguridad no tiene rumbo y va a llegar un momento en que esto le pegue a hoteleros, a restauranteros, a los inmobiliarios porque en esos desarrollos la gente quiere defender sus inversiones, no un lugar que no les garantiza seguridad”, aseveró López.

Comentó que el Ayuntamiento actual ha ignorado el problema de inseguridad y no existen programas de reconstrucción del tejido social ni estrategias de prevención del delito.

“Es un problema que se debe de reconocer desde el principio, se debe aceptar que estamos en una situación de inseguridad, que a lo mejor ya se descontroló o está a punto de descontrolarse, y se tienen que tomar las medidas necesarias en cuanto a prevención del delito de integración social”, apuntó.