Niños: los olvidados por el cine mexicano

*Investigador destaca baja calidad en producciones nacionales

*Investigador destaca baja calidad en producciones nacionales

Por Iván Santiago Marcelo

El público mexicano infantil es el más olvidado a nivel histórico en la industria del cine, aseguró el investigador y crítico de cine José Antonio Valdés Peña.       Durante la mesa redonda “Exhibición y Distribución de Cine para Niñas y Niños”, en el marco de la edición vigésimo cuarta del Festival Internacional de Cine para Niños (…y no tan niños), el especialista afirmó que del año 1970 a 2019, en México sólo se contabilizan entre 10 y 15 títulos dirigidos a infantes, mientras que en otras naciones el número es mayor.       “El público mexicano fue olvidado, incluso, desde el cine clásico. Había niños en las películas, pero no había películas para niños; había una Evita Muñoz 'Chachita', una María Eugenia Llamas 'La Tucita', un Ismael Pérez ‘Poncianito’, quienes acompañaban a las grandes figuras como Pedro Infante, 'Tin Tan' o 'Cantinflas'”, señaló.       En la Cineteca Nacional, donde también estuvieron presentes tanto Michael Harbauer, director del Festival Internacional de Cine para Niños y Jóvenes Schlingel, así como Floortje van Spaendonck, especialista en Cultura de Países Bajos; Valdés Peña argumentó que lo más cercano en el cine clásico era la relación de los niños con los actores, pero siendo realmente personajes secundarios.       Refirió que en el año de 1954, el ingeniero Guillermo González Camarena puso en marcha el tercer canal de televisión en México, comenzando así la producción de programas infantiles, además de que importó algunas series de animación extranjeras.       “La Industria del cine se sintió amenazada y la casa de los hermanos Rodríguez comenzó una serie de producción; empezaron a producir películas para niños que lo único que hicieron fue alejar a los niños del cine. Los directores estaban completamente desfasados de lo que el cine infantil significaba”, sentenció.       Después de eso, abundó, tenemos un gran periodo donde el cine infantil desapareció, siendo hasta el año de 1974 cuando se realizó el primer largometraje de animación para niños, esto como un intento de producción estatal por llevar este tipo de producción al público infantil.       Finalmente, al hacer un recuento de recientes películas "exitosas" producidas en México, dijo que muchas de ellas no cuentan con la calidad necesaria para este público y, por ello, es necesario “[...] crear una nueva generación de cinéfilos que cuiden el tipo de cine que van a ver sus hijos”.