Crean cooperativa para enseñar oficios a mujeres en sureste del país

Un grupo de mujeres decidió emprender un proyecto cooperativo de reparaciones para el hogar en la ciudad, mediante el cual brindan servicios de electricidad, plomería y albañilería a mujeres, y ta...

Un grupo de mujeres decidió emprender un proyecto cooperativo de reparaciones para el hogar en la ciudad, mediante el cual brindan servicios de electricidad, plomería y albañilería a mujeres, y también les enseñan esos oficios para empoderarlas.

El proyecto, denominado “Fem House Mérida”, por el momento sólo está enfocado a mujeres, pues busca romper con los paradigmas que existen en torno a que hay ciertos “trabajos de hombres” que no podrían hacer ellas.

Así, el colectivo ofrece servicios de reparación en general a mujeres que viven solas y decidieron ser independientes, mismos que ofrecen a precios justos y accesibles, con alta formalidad y garantía, para ayudarlas en su proceso de empoderamiento.

“Es por ahora un proyecto de mujeres para mujeres”, indicó a Notimex Analúa Espinosa, una de las líderes de la cooperativa, la cual nació cuando ella, tras aprender varios oficios, empezó a ayudar a otras mujeres a hacer reparaciones en sus casas.

“Aprendí porque decidí independizarme y empezar a vivir sola, pensé que este tipo de oficios podían aprenderse y hacerse de manera correcta si aprendes y te capacitas de la manera correcta, así lo hice y no, no era tan difícil”, explicó.

De ahí empezó a conocer a más mujeres interesadas en aprender y se empezó a formar el equipo que dio vida al proyecto Fem House, en el que participan también líderes como la arquitecta Arely Ramírez Guerrero y Dannae Lara Zozaya.

Como la demanda de mujeres por aprender fue creciendo, decidieron abrir un primer taller de capacitación en oficios con 15 lugares disponibles, y recibieron más de 600 solicitudes de ingreso.

“Nos dimos cuenta que además de romper estereotipos sociales y paradigmas laborales, los talleres ayudan al empoderamiento de las mujeres al darles alternativas, ya sea para que ellas reparen su casa o pueden ejercer un oficio que les de sustento económico”, expuso Ramírez Guerrero.

Ahora, el siguiente plan es abrir más y nuevos talleres para cubrir la demanda de solicitantes, así como darle un sentido social al plan, al acercar las opciones de capacitación y emprendimiento a las comunidades indígenas mayas a través de este intercambio de saberes.

En la entrevista también estuvo presente la arquitecta Katia Hernández Pasos, quien usa los servicios de ese colectivo para el desarrollo de los proyectos que les encargan sus clientes.

“Decidí hacer equipo con ellas porque he encontrado profesionalismo, formalidad, garantías y, sobre todo, la puntualidad en la entrega de trabajos que no había conseguido con otros equipos, lo que también me hace ganar más credibilidad como profesional”, comentó.

Añadió que ella también tuvo que enfrentarse a ciertos estereotipos dentro de la profesión, en el sentido de que siempre se duda del liderazgo de una mujer para diseñar y realizar una obra y para dirigir a los trabajadores, por ello, la relación laboral con Fem House ha traído cosas positivas para ambas partes.

“Estamos demostrando que no hay trabajos solo para hombres o solo para mujeres, sino que solo existen trabajos bien o mal hechos, y hacerlo bien no depende de que seas hombre o mujer", finalizó.