Kevin Berlín, ahora será "niño panamericano" que escucha reggeaton

Lorenzo Rodríguez Blancas. Enviado

Lorenzo Rodríguez Blancas. Enviado

Kevin Berlín escucha reggeaton. Su mirada de

niño confunde con esa determinación que toma para saltar desde los 10

metros de la plataforma y zumbullirse para menospreciar el espejo de

la fosa.

Sabe que ha hecho historia en los clavados en México y lo toma con

serenidad, apenas sonríe y no sabe si llorar y sumergirse de nuevo en

la fosa.

“Nada más nos queda disfrutar”, dijo una vez que se tomó la fotografía

oficial con el equipo mexicano de clavados.

El jovencito de 18 años de edad ha trascendido por su manera de ejecutar los clavados desde los 10 metros, un buen alumno de Iván Bautista, considerado “el mago” de los saltos en su país.

“No sé qué futuro me espera, lo único que hago esperar estar listo en

cada competencia. Tokio ya está a la vuelta de la esquina y a

prepararnos para eso”, mencionó.

Relató que el haber tomado la decisión de cambiar de entrenador fue

acertada, ya que “siempre he estado seguro de lo que hago, y esta vez

no queda duda que lo hice bien”.

El veracruzano habla pausado, apenas y esboza una mueca de felicidad

por lo conseguido este lunes en la fosa panamericana, “quiero llegar a

Tokio. Me siento seguro en cada clavado, sé que es diferente unos

Panamericano a unos Olímpicos, pero para eso entrenaré”.

Berlín no tiene un secreto para concentrarse, se envuelve en su

música, tal vez la que sea la más sonada en la radio. O en su defecto

el reggeaton, esa música que retumba en los oídos, pero que para él es

como una dulce melodía.

“Escucho de todo, reggeaton, electrónica. No es para relejarme sino

para motivarme. Lo hago antes de entrenar o competir”, agregó.

Dijo que la china Ma Jin jamás lo ha entrenado, pero sí el grupo de

chinos que llegó a México hace poco más de una década para aplicar el

sistema chino de clavados.

“Sí, ella era la jefa, pero nunca me entrenó. Estoy agradecido con los

demás entrenadores chinos, porque si me dejaron algo, pero quiero

agarrar lo mejor de Iván (Bautista)”, afirmó.

Pero además de la medalla de oro, el joven mexicano rompió su marca en

la prueba, ya que sumó 500.35 unidades. “Eso me queda como motivación

de que puedo lograr más, no hice los mejores clavados al inicio, pero

sí los mejores para la medalla de oro.

Ahora ya no será sólo Kevin, sino “el niño panamericano”, dice, “creo

que tal vez así, no sé”. Suelta una carcajada.