Tarifas “politizadas”, verdadero problema de transportistas: dirigente

El principal obstáculo que enfrenta el transporte en la Ciudad de México es la tarifa "politizada", lo cual impide un incremento, y por consecuencia los ingresos no ayudan a contar con unidades de...

El principal obstáculo que enfrenta el transporte en la Ciudad de México es la tarifa "politizada", lo cual impide un incremento, y por consecuencia los ingresos no ayudan a contar con unidades de transporte que respondan a la demanda de la capital, denunciaron transportistas.

Al respecto, el secretario general del Bloque de Agrupaciones Unidas de la Fuerza Amplia de Transportistas (FAT), Francisco Carrasco, señaló que ello es resultado de un círculo vicioso en el que las autoridades han impedido el incremento de las tarifas bajo el argumento de que "no la merecemos porque no tenemos unidades adecuadas”.

Por ello, reiteró la oposición de los integrantes de la FAT a convertirse en empresas y cobrar con la tarjeta de prepago de la ciudad.

En entrevista con Notimex, indicó que lo anterior ha ocasionado que los mismos transportistas no puedan contar con recursos suficientes para actualizar o dar un mejor mantenimiento a sus unidades.

Por ello la principal demanda que han hecho los transportistas desde administraciones pasadas es: “quítenle lo político a la tarifa. Hagamos una tarifa técnica para poder actualizar el parque vehicular, que es importantísimo llevar a cabo”.

Además de que se permita una tarifa justa, ya que resulta que la Ciudad de México es la que tiene el sistema de transporte colectivo con las tarifas más bajas nos solo de México, sino de América Latina.

En ese sentido, el representante de la Agrupación Nuevo Milenio, Nicolás Vázquez, reconoció que muchas de las unidades de transporte con la que operan muchos transportistas ya están cercanas a los 30 años, y su mantenimiento se ha encarecido debido a que muchas de las piezas son descontinuadas.

Aún así, agregó, las autoridades insisten en que se instalen sistemas GPS, barras contadoras de pasajeros e incluso sistemas incluyentes para personas discapacitadas, cuando para ello lo que se requiere son recursos que no se pueden obtener con tarifas tan bajas.

Consideró que la política pública del transporte debe incluir muchas otras cuestiones, muchas de las cuales tienen que ver con inversiones que tienen que hacer para garantizar un sistema de transporte eficiente.

Recordó que en abril pasado presentaron un estudio en el cual se planteaba cuál sería la adecuación de tarifa para tener ingresos aceptables “con valores de 2017”, ya que si lo aplicamos a las necesidades de 2019 la Ciudad de México no podría pagarla.

En ese sentido, expuso que un incremento razonable sería de 2.00 pesos sobre la tarifa actual, cuando en realidad el pasaje debería cobrarse, por muy moderada la tarifa, en 13 pesos con valores de 2019.

Aclaró que lo anterior no es por capricho, sino para cubrir los costos que implica el manejo de las unidades, ya que el costo más importante es el combustible, y si a ello se agrega la comprar de una unidad nueva, se debe considerar que el transportista necesita pagar letras de entre 28 y 35 mil pesos mensuales.

Lamentó que durante la presente administración no exista el apoyo del programa de chatarrización que se daba en la administración anterior, pues permitía a los transportistas contar con más recursos para dar el enganche de una unidad nueva, la cual está entre un millón 200 mil y un millón 500 mil pesos.