DÍAS SIN FINAL, CONFIRMACIÓN NARRATIVA DEL IRLANDÉS SEBASTIAN BARRY

Contada en primera persona, la historia de Thomas McNultry adquiere proporciones insospechadas en la pluma del irlandés Sebastian Barry, quien en Días sin final ha logrado una prosa trepidante y al ...

Contada en primera persona, la historia de Thomas McNultry adquiere proporciones insospechadas en la pluma del irlandés Sebastian Barry, quien en Días sin final ha logrado una prosa trepidante y al mismo tiempo conmovedora, para abordar temas como la migración o la discriminación, pero también los valores que conformaron como nación a la unión americana.

Ambientado a mediados del siglo XIX, en plena Guerra de Secesión, Barry apuesta por un relato complejo, que va más allá de un amor gay en medio del Oeste y de la descripción de la vida en las inmensas praderas, para dar cuenta, entre otras cosas, del cruento exterminio de las poblaciones originarias a manos del ejército estadunidense.

Con nueve novelas en su haber, además de diversos poemarios y obras de teatro, Barry consolida su oficio narrativo con esta nueva mirada hacia uno de los periodos más difíciles y fatídicos de la historia norteamericana, a partir de la construcción de personajes entrañables que se deslizan irremediablemente a lo largo de la trama.

Thomas McNultry y John Cole son dos desheredados que habrán de sobrevivir gracias a su arrojo, pero también a cierta dosis de ingenuidad que los une de una vez y para siempre; lo mismo vistiendo ropa de mujer y perfumándose para deleite de mineros, que para enfundarse un uniforme militar y ser parte activo-pasiva de las atrocidades de las guerras indias y la de Secesión.

Lealtades, complicidades y el anhelo de pertenecer son hilos conductores que van hilando la trama salpicada de persecuciones, balaceras y luchas cuerpo a cuerpo que siempre encuentran una salida en la honestidad de sus protagonistas.

Winona, una chica india, cambiará el sentido de sus andanzas, pero no de sus sentimientos ni de sus convicciones, John se convierte en padre y Thomas acaba sentenciado a muerte, a menos que un milagro ocurra para darle una nueva oportunidad de vivir la familia que siempre echaron de menos y que, a su manera, han logrado crear en algún lugar de Misuri y Tennessee.

En Barry destaca lo vertiginoso de la prosa, esa sucesión desenfrenada de acción que destilan las páginas de este libro que no necesita de escenas explícitas de sexo gay para plasmar la fuerza de un amor que nace de manera natural y sin prejuicios.

Publicada en inglés en 2016, como Days without end, la novela ha llegado ahora en español gracias a la colección Alianza de Novelas, para dar testimonio del trabajo de quien hoy por hoy es considerado uno de los más importantes narradores irlandeses contemporáneos.

Barry inició su carrera literaria a inicios de los años 80 y lo hizo con su novela Macker’s Garden, de 1982, luego vendrían algunos poemarios, antes que la llegada de The Engine of Owl-Light, en 1987, y un año más tarde incursiona en teatro con su obra Boss Grady’s Boys, estrenada en el Abbey Theatre.

Desde entonces, su producción se ha extendido más a nivel dramático, con 14 obras, seguido por la ficción con nueve novelas y solo dos poemarios. Una constante en la obra de Barry es que siempre escribe inspirado en lo personajes que le son cercanos, tal es el caso de Días sin final en el que retoma experiencias homosexuales de su hijo Toby.

Por su obra, ha sido dos veces nominado al Man Booker Prize, en 2005 y 2011, y en 2012 resultó ganador del Walter Scott Prize, por El lado oscuro de Cannán, que aborda la vida de una tía abuela que fue obligada a emigrar a Estados Unidos.