Debate en el PRI, simple intercambio de opiniones, dicen especialistas

* Consideran necesaria congruencia entre los dichos y los hechos

* Consideran necesaria congruencia entre los dichos y los hechos

Por Erick Galicia Lozano

Lejos de ser un debate, el encuentro que sostuvieron quienes buscan encabezar el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PRI fue “un intercambio de opiniones” que no dejó clara una propuesta para remontar al partido en el escenario político del país, consideraron especialistas.

Luego del encuentro de propuestas realizado anoche en la sede del PRI, la profesora de Relaciones Internacionales y Ciencia Política en el Tec de Monterrey, Campus Puebla, Maribel Flores, dijo que el debate demostró que en México “todavía hay una inercia de tender a las descalificaciones y a no aprovechar el tiempo para efectos de contrastar ideas".

No obstante, consideró positivo que en México se dé pauta a estos encuentros porque pueden servir para que aspirantes expresen las metas que se deben alcanzar, así como las formas en que pueden llevarse a cabo.

Consideró prematuro ubicar a algún candidato a la delantera, pues todavía falta conocer sus ideas concretas para renovar, impulsar y rescatar al Partido Revolucionario Institucional (PRI).

Señaló que a partir del diagnóstico y la propuesta de proyecto o plan es que los candidatos priistas deben enfocar sus esfuerzos para lograr ese reposicionamiento que buscan para el PRI y que en estos momentos se encuentra reducido a su expresión mínima ante otros institutos políticos.

Al respecto, la docente de la Universidad La Salle e investigadora independiente del Instituto Nacional de Ciencias Penales, Maricarmen Cendón, expuso que esa falta de estrategia concreta es la que hizo que al final del debate “no hubiera a quién irle”.

Lamentó que Alejandro Moreno aún recrimine a Ivonne Ortega su retiro del partido en un momento clave, y que Lorena Piñón se muestre “bastante dolida” por asegurar que se trata de una “militante de a pie” que viene desde abajo.

Indicó que durante dos horas no hubo propuestas concretas y sí constantes reproches mutuos, por lo que sólo se trató de “un enfrentamiento de oposición a una inconformidad sobre lo que hicieron en esta estadía del sexenio de Enrique” Peña Nieto.

Deploró que el planteamiento de Ivonne fuera “vengan a mi casa y aquí lo hacemos todo”, que Lorena hablara de una “identidad” pero sin propuestas concretas, y que Alejandro Moreno copiara modelos aplicados por la vieja guardia partidista.

La especialista opinó que el PRI aún podría reposicionarse como un partido fuerte y de oposición, “no por sus candidatos o dirigentes, sino por un fenómeno que tiene que ver con la inconformidad social que se empieza a generar y que deriva de la figura de desaparecer instituciones” planteada por la actual administración federal.

En ese sentido, advirtió que así como en las pasadas elecciones el “voto duro” representó un factor clave para que Andrés Manuel López Obrador ganara la presidencia, podría presentarse un fenómeno similar debido a la actual actitud de austeridad “franciscana” que aplica el presidente y que nos está llevando a una austeridad republicana.

A su vez, el académico de la Universidad La Salle y especialista en Política Electoral, Bernardino Esparza, manifestó que el debate "más bien fue un intercambio de opiniones de quien quiere ser presidente del PRI”.

En realidad, expresó, el debate fue parte de una formalidad que hay que cumplir y que otra que tendrá que cumplirse es el 7 de agosto próximo, cuando la clave para una verdadera discusión es que haya transparencia y claridad.

La transparencia de este proceso interno es lo que le va a dar la credibilidad al PRI para poder participar como un partido político que ha perdido mucho la fuerza hacia el exterior con los demás partidos políticos, subrayó.

Dijo que el mejor discurso fue el que ofrecieron Alejandro Moreno e Ivonne Ortega, que aunque muestran imágenes juveniles respecto a los aspirantes de antaño en el PRI, en realidad se trata de personas que ya tienen una trayectoria política.

Es por ello que el reto para quien quiera convertirse en el nuevo dirigente del CEN del PRI es asegurarse que haya coincidencia entre lo que se dice y lo que se hace, pues la población ya no está dispuesta a quedarse sólo con comentarios y buenos deseos, puntualizó.