Son de Tres ofrece espectáculo musical este domingo

*Buscan fortalecer las raíces sonoras del son mexicano

*Buscan fortalecer las raíces sonoras del son mexicano

Por Jorge Rivas Navarro

En un espectáculo de música y fandango, los grupos Los Vega, Caña Dulce y Caña Brava, y Yolotecuani, se presentarán el próximo domingo 21 de julio en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, a fin de fortalecer las raíces musicales de México al ritmo de Son de Tres.

En rueda de prensa conjunta, Gustavo Calzada, David Peñaloza, Enrique Palacios y Fredy Romero señalaron que Son de Tres toca música tradicional de los estados de Veracruz y Guerrero, y en esta ocasión estarán acompañados de Citlali Malpica, en un viaje a través de las veredas del fandango y los caminos del son.

Gustavo Calzada indicó que Los Vega (reconocidos como uno de los impulsores del son del sur de Veracruz), Caña Dulce y Caña Brava (que destacan por el talento musical y vocal de sus integrantes), y Yolotecuani (importante promotor del rescate de los sones de tarima), muestran los diferentes estilos del género.

Explicó que Son de Tres es un espectáculo multidisciplinario, en el que se expondrán tres géneros artísticos: la música, la lírica y la danza, y mostrar en conjunto la diversidad sonora de México.

En su oportunidad, la representante de Caña Dulce y Caña Brava, Violeta Romero, comentó que en su grupo de son jarocho tradicional integrado por cuatro mujeres y un hombre, “nos enfocamos en la música y en la poesía femenina hecha por mujeres”.

Refirió que dentro del género de son jarocho la gran mayoría de grupos son representados por hombres, y “nuestra propuesta va dirigida a expresar lo que sentimos las mujeres, y estamos muy contentas de compartir el escenario con los Vega y con Yolotecuani. Será una noche muy especial e íntima en la que tendremos la oportunidad de ofrecer nuestra música”.

En tanto, el representante del grupo Yolotecuani, David Peñalosa, recordó que su agrupación lleva más de 30 años difundiendo la música de Guerrero, específicamente el género conocido como son de tarima, aunque también otras cosas de distintas regiones del estado, incluidos bambucos.

En la misma rueda de prensa, el pianista Enrique Nava informó que presentará el espectáculo Ella y yo, un viaje sonoro y emotivo por la vida de una pareja y su convivencia cotidiana, la búsqueda del equilibrio, la entrega y el reconocimiento.

La propuesta tendrá una única función y retoma textos breves y útiles enmarcados con obras musicales propias y selectas, donde Kris Zurita y Orlando Chavira encarnan a los personajes que en sus andares se ven, reconocen, enamoran, unen, con sus altas y bajas como cualquier pareja en su relación.

La obra se presentará el próximo martes 23 de julio en el Teatro Sergio Magaña, en Sor Juana Inés de la Cruz número 114, colonia Santa María la Ribera, en la que Enrique Nava tocará el piano e Iván Mondragón la guitarra.

Nisi Dominus expondrá las dualidades de la vida

El Teatro de la Ciudad Esperanza Iris será también el escenario en el que el próximo 24 de julio se presentará la coreografía Nisi Dominus, la cual expondrá dos opuestos ligados por la sangre, a través de la historia de la vida de un vampiro.

En rueda de prensa compartida, el director de esta puesta en escena, Duane Cochran, comentó que se trata de una obra dancística que muestra con movimientos las dualidades que tiene la vida: la oscuridad y la luz, el bien y el mal.

La propuesta cuenta con dos actos. El primero es el reflejo inefable de la fuente de supervivencia del vampiro: la sangre que le da vitalidad, y la existencia poderosa y solitaria, una condenación perpetua por ser quien es y que lo obliga siempre a permanecer en la oscuridad.

El segundo acto expone el lado contrario, la luz de un ser supremo que de igual manera está relacionado con la sangre y la redención. La ofrenda de vida para que ciertos actos sean aceptados por un Dios.

De acuerdo con el coreógrafo y bailarín, "Nisi Dominus tratará de confrontarnos con la imposibilidad de mirarnos al espejo, esa parálisis que se sufre al ser siempre el mismo, una permanencia en el limbo de la inmutabilidad y la muerte en vida".

La coreografía toma su nombre de una pieza de Antonio Vivaldi, que tiene como tema la sangre de Jesucristo, que según la Biblia, al beberla, se tiene la vida eterna cuando se muere.

Coreografías, jazz y sonidos mexicanos

Una reflexión sobre el dilema de la vida, lo efímera que puede ser, aquellos procesos que no coinciden con la realidad y el tiempo, y un contraste entre el pensamiento y la acción, es una de las aristas de la coreografía Los años, dirigida por Sumny Savoy.

Se trata de una danza que explora la percepción humana a través de los años, la contradicción entre el viaje a través del tiempo, los retos que surgen al crecer y conocerse a sí mismo, y así llegar a un supuesto final donde todo se ilumina.

Los años, cuyo elenco está conformado por Ana Díaz-Conty, Lissette Armendaris, Elizabeth Tijerina, Gloria Ortiz, Daniel Luis, Guillermo Treviño, Héctor Méndez y Jessica Gotcha, ha recibido diferentes reconocimientos como el Premio a la Creación Coreográfica Guillermina Bravo (2001), y se presentará del 26 de julio al 4 de agosto, de viernes a domingo, en el Foro A Poco No.

En tanto, el próximo 4 de agosto el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris presentará el proyecto de música original, jazz y sonidos mexicanos, de Claudia Arellano, quien en 2016 grabó su primer material discográfico Sueños.

Es una propuesta de jazz que Arrellano ya ha tocado en diversos escenarios de la República mexicana y del extranjero, y que consolidará su trabajo de los últimos dos años en el concierto que fusiona jazz, música tradicional mexicana y latinoamericana, y pop.

El proyecto crea una amalgama sonora que ha marcado un rumbo y ha hecho descubrir un camino lleno de melodías y sueños, en el que la autora espera que las personas reconozcan y adopten a la música mexicana a partir de otras experiencias sonoras.

El quinteto de jazz se compone por Claudia Arellano en la voz, la guitarra y el ukulele; Carlos Canales en el bajo, Miguel Reyes en la batería, Hugo Leyva en el saxofón, y Pablo Castro en el piano.