> Activistas exigen seguridad para seguir con lucha contra termoeléctrica

Activistas exigen seguridad para seguir con lucha contra termoeléctrica

Por Angélica Guerrero

Por Angélica Guerrero

Pobladores y defensores de comunidades originarias aseguraron que no dejarán que se “eche a andar” la Termoeléctrica de Morelos y exigieron que su seguridad quede garantizada para evitar que “se repita la historia” como en el caso de Samir Flores, activista asesinado que era conocido por oponerse a ese proyecto.

Representantes de organizaciones, reunidos en la colonia Doctores en la Ciudad de México, solicitaron que el caso del homicidio del activista del poblado de Amilcingo, Temoac, en Morelos, sea investigado por la Fiscalía General de la República (FGR) y no como un asunto local.

“Queremos que la investigación sea federal y no tenemos respuesta hasta el momento a nuestras peticiones, ningún nivel de gobierno nos ha escuchado”, manifestó Eliezer Zamora Pérez, concejal del Congreso Nacional Indígena (CNI).

Reveló que activistas de diversos estados y especialmente de Morelos, Puebla y Tlaxcala temen por su seguridad ante la negativa que han expresado sobre la Termoeléctrica de Huexca.

“Aun así estamos decididos a que no vamos a permitir que la echen a andar, a donde lleguemos, si el presidente dice ‘a donde tope’, pues nosotros también le decimos a donde dé, daremos todo como integrantes de tierras zapatistas en Morelos”, dijo a Notimex.

Eliezer Zamora, quien también es originario Amilcingo, recordó que durante campaña el entonces candidato a la presidencia, Andrés Manuel López Obrador, prometió detener la termoeléctrica, mientras que ahora como mandatario la ve como uno de los principales proyectos de su administración.

“Los únicos beneficiarios van a ser los inversionistas; en Morelos no la queremos porque van a industrializar y devastar nuestro territorio; nosotros queremos seguir con nuestras tierras, conservar nuestros usos y costumbres y ahora ya tenemos una bomba de tiempo encima”, explicó.

El concejal del CNI consideró que con el funcionamiento de esta planta de energía se terminará con las áreas para cultivar maíz, calabaza, frijol, tomate, sandía, melón, cebolla y caña de la zona.

“Por más ignorantes que nos llamen lo entendemos, va a provocar lluvias ácidas, van a quitarnos el agua y con ello nuestra agricultura. Sería la muerte de nuestros cultivos, de la vegetación, nuestros animales, de nuestra salud y los pueblos originarios desapreciarían, esa es la razón”, alertó.

Antes, en conferencia de prensa, los representantes de organizaciones, pueblos y barrios originarios de diferentes estados del país, también hicieron un llamado para que se acabe con la persecución y asesinato de los defensores de los pueblos a manos de los que llamaron “grupos narcoparamilitares”.

Maricela Mejía Pérez, miembro del CNI y representante de la comunidad otomí en la Ciudad de México, aseguró que de enero a la fecha han sido asesinados nueve defensores de los pueblos originarios y han sido afectadas 22 comunidades, “y no vemos justicia para los compañeros que lo único que han hecho ha sido organizar a los pueblos, pero ya no nos vamos a callar”.