Un aumento al impuesto de los refrescos ayudaría a disminuir la obesidad, afirma una ONG

  • Con dice sólo el 10 % de lo recaudado se podrían instalar bebederos en más de 120 mil escuelas de todo el país, dice El Poder del Consumidor.
  • Un 79 % de la población dijo consumir refrescos embotellados.
  • El 39 % de ellos padece obesidad y un 29 % tiene sobrepeso.
Imagen de una persona con obesidad.
Imagen de una persona con obesidad.
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Alejandro Calvillo, director de la organización civil El Poder del Consumidor, sostuvo que con sólo 10 por ciento de lo que se podría recaudar con la aplicación de un impuesto de 20 por ciento a los refrescos sería suficiente para instalar bebederos de agua en las más de 120 mil escuelas del país.

Se promueve el consumo de refrescos en los niños, dijeron Durante la ponencia de la segunda entrega de la Encuesta Nacional sobre Obesidad, el también investigador planteó que los niños y las niñas tienen derecho al acceso a agua potable, por lo que actualmente se violan sus derechos y, por el contrario, se promueve el consumo de bebidas endulzantes, principalmente refrescos.

Alianza por la Salud Alimentaria, integrada por diversas organizaciones, presentó a los medios de comunicación los resultados del sondeo, en el que se establece que 79 por ciento de la población consume refrescos u otras bebidas azucaradas embotelladas. De ese porcentaje 39 por ciento padece obesidad y 29 sobrepeso.

El presidente de la organización Contrapeso, Luis Manuel Encarnación, aseveró en su oportunidad que aplicar un gravamen a los refrescos azucarados representa una medida de gran impacto para desincentivar el consumo de esos productos, que tienen gran aporte calórico y no proporcionan ningún nutriente al organismo.

México: número 1 en consumo de refrescos

Recordó que México ocupa el primer lugar en consumo de refrescos, lo que se refleja en un gran número de casos de obesidad y diabetes.

Afirmó que de acuerdo con la segunda Encuesta Nacional Sobre Obesidad 71 por ciento de la población está de acuerdo con aumentar el impuesto a los refrescos y que el dinero recabado se utilice para instalar bebederos de agua potable en las escuelas y espacios públicos.

Asimismo, 33 por ciento considera que para que exista una disminución en el consumo de esos productos su precio debería aumentar entre uno y cinco pesos mientras que 21 por ciento opina que debe ser de entre seis y 10 pesos.