Exhortan a nuevos jueces a no servir al poder ni servirse del poder

La ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Norma Lucía Piña Hernández, exhortó a los nueves jueces que integran el Poder Judicial Federal “a no servir al poder, ni servirse del...

La ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Norma Lucía Piña Hernández, exhortó a los nueves jueces que integran el Poder Judicial Federal “a no servir al poder, ni servirse del poder”.

Durante la toma de protesta a los nuevos jueces, efectuada en la sesión de los plenos de la SCJN y del Consejo de la Judicatura Federal (CJF), la ministra llamó a los nuevos impartidores de justicia a defender los intereses legítimos de una sociedad que reclama justicia y atemperar las desavenencias generadas por la impunidad y la corrupción.

En el México de hoy, de un contexto económico y social complejo, “la sociedad exige contar con servidores públicos que no sirvan al poder ni se sirvan de él”, enfatizó.

Además, llamó a los nuevos jueces de distrito para estar a la altura del reclamo social, para así tomar sus decisiones de manera imparcial, no con la mira de complacer para recibir aplausos o evitar críticas.

A los 51 nuevos juzgadores federales, la ministra les recordó que entre sus tareas están defender los intereses legítimos de la sociedad y atemperar las desavenencias que generan la impunidad y la corrupción.

“En ese camino se les presentarán, probablemente, conflictos de intereses en los que les será imposible conceder a todos todo lo que pretenden y, en ocasiones, les parecerá insalvable sucumbir ante el temor de ser expuestos a la crítica mediática, a la presión de los grupos de poder o a la denuncia injusta”, aseveró.

Lo que se espera de ellos, expuso, es honradez y compromiso, ser jueces garantes de los más altos valores humanos, que con ejemplo de probidad y honestidad en su diario quehacer reafirmen la inquebrantable voluntad de servir a la sociedad a la que pertenecen.

Este trabajo, señaló, exige poseer el aplomo y el valor para enfrentar los embates de una realidad compleja para realizar la labor de impartir justicia.

“Recuerden que para que una sociedad viva en paz, tranquilidad y seguridad no es suficiente que haya buenas leyes si existen malos jueces, de ahí el grado de responsabilidad que están asumiendo”, mencionó.

A su vez, la consejera de la Judicatura Federal, Rosa Elena González Tirado, recordó a los nuevos juzgadores que su nombramiento no es un privilegio sino un honor, y sostuvo que para ser buen juez se debe ser buena persona.

Aseguró que en la época actual los juzgadores federales no son improvisados, sino que su designación es resultado de un estricto proceso de selección que comprende el cumplimiento de requisitos como antigüedad y preparación.

Los exhortó a desempeñar su cargo con una actuación recta, a ser honestos, prudentes y excelentes, para no defraudar al Poder Judicial y, sobre todo, a la sociedad.

Dijo que hay varias formas de ser deshonestos. Una de ellas es la obtención de contraprestaciones distintas a las que el Estado otorga por el desempeño de sus funciones.

La otra, se da cuando se ocupa un lugar, un asiento, y se recibe un sueldo inmerecido porque no se estudia ni se tiene conocimiento real de los asuntos.

“A decir verdad, no sé cuál de los dos es peor. La honestidad, que no admite soldadura, será una de sus armas más poderosas”, puntualizó.

González tirado pidió a los nuevos jueces ser prudentes porque tendrán trabajo de sobra y les hizo ver que la montaña es muy alta y sus vías escarpadas, pero que no se trata de llegar antes poniendo en riesgo otros valores, ya que su objetivo no puede ser otro que conocer a fondo todo aquello que pueda ser útil para tomar decisiones correctas.