Senado avala reforma para incentivar y fortalecer acuacultura

El Senado aprobó con 81 votos a favor y tres en contra, una minuta por la que se reforman diversas disposiciones de la Ley de Aguas Nacionales, para dar a la acuacultura la importancia que merece...

El Senado aprobó con 81 votos a favor y tres en contra, una minuta por la que se reforman diversas disposiciones de la Ley de Aguas Nacionales, para dar a la acuacultura la importancia que merece, así como el reconocimiento legal y de seguridad jurídica a las personas que se dedican a esta actividad.

En la minuta se incorpora la definición de “aprovechamiento de paso” para puntualizar que será entendido como aquel realizado en cualquier actividad que no implique consumo de volúmenes de agua, y sus alteraciones no excedan los parámetros que establezcan las normas oficiales mexicanas.

Con ello, expone, se brinda al sector acuícola mayor certeza jurídica y mayores herramientas que permitan a los pescadores realizar su oficio con mayores beneficios para sus familias.

El concepto de “Uso en acuacultura” se modifica para definirse como el aprovechamiento de paso de aguas nacionales en el conjunto de actividades dirigidas a la reproducción controlada.

Asimismo, pre engorda y engorda de especies de la fauna y flora realizadas en instalaciones en aguas nacionales, por medio de técnicas de cría o cultivo, que sean susceptibles de explotación comercial, ornamental o recreativa.

Con este cambio, se advierte que desde el Senado de la República se impulsa el fortalecimiento de la acuacultura como una actividad primaria para el Estado mexicano.

Adicionalmente, se plantea en la minuta que la “Acuacultura” ocupará el quinto orden de prelación en los usos del agua para la concesión y asignación de la explotación, uso o aprovechamiento de aguas nacionales, superficiales y del subsuelo, aplicable en situaciones normales.

Esto, porque es una actividad importante que merece el reconocimiento legal y de seguridad jurídica a las personas que se dedican a la actividad.

Ello, pues al estar registrada actualmente dentro de la Ley de Aguas Nacionales bajo el esquema de otras actividades, provoca que se paguen cuotas muy altas, pese que es una actividad del sector primario.

Al presentar el dictamen, el senador Aarón Irizar López, presidente de la Comisión de Recursos Hidráulicos aseguró que al convertir a la acuacultura en una actividad primaria, el costo del agua utilizado por esta actividad será igual al del uso en el sector agrícola o ganadero en el país.

Con la aprobación de esta reforma, la acuacultura se promueve como alternancia alimentaria viable en el marco de la seguridad alimentaria, así como actividad productiva generadora de empleos y oportunidades, incluidas las comunidades rurales. Además, aliviará la pobreza e incrementará la producción de los productos generados por la acuacultura en los casos exitosos.

Asimismo, destacó que el agua utilizada en la acuacultura rural o industrial, en ambos casos solo se utiliza, no se gasta, como sí ocurre en otras actividades primarias, como la que bebe el ganado o la que generalmente se gasta en la agricultura.

Por su parte, el presidente de la Comisión de Pesca y Acuacultura, Salvador López Brito, subrayó que con este dictamen se homologa el uso y aprovechamiento del agua en el rubro.

Además, dijo, se cambia el nivel de importancia de la utilización del agua, actualmente en el octavo, considerado como de uso industrial con su consecuente costo en tarifas para los acuicultores, que en el medio rural representa altos costos.

Por ello, dijo, al colocarla en el número cinco, como de uso para acuacultura similar al del uso agropecuario se beneficia de manera importante a los productores de ese sector.

El legislador panistas también resaltó que la importancia de la actividad acuícola radica en la creación de empleos, en la producción de alimentos.

También, añadió, en la generación de divisas como factor de desarrollo regional, pues contribuye al incremento de la oferta en alimentos de origen acuático de alta calidad en proteína y valor nutricional, aminora la pobreza, y promueve el desarrollo local y regional.