Grecia rechaza convertirse en el “Líbano de Europa”

“Grecia no aceptará convertirse en el Líbano de Europa”, afirmó hoy aquí su ministro del Interior, Giannis Mouzalas, al criticar el cierre de fronteras de la ruta balcánica de inmigrantes...

“Grecia no aceptará convertirse en el Líbano de Europa”, afirmó hoy aquí su ministro del Interior, Giannis Mouzalas, al criticar el cierre de fronteras de la ruta balcánica de inmigrantes clandestinos para llegar al norte de la Unión Europea.

Líbano es el país que acoge la mayor proporción de refugiados sirios - un millón para una población de cuatro millones de personas - y la mayoría de ellos viven en una situación de extrema pobreza.

“Grecia no aceptará convertirse en el Líbano de Europa, en un almacén de almas, aunque vaya acompañado de más financiación”, declaró en Bruselas, donde participa de una reunión con sus homólogos de los 28 sobre la crisis migratoria.

La cita de este jueves tiene lugar un día después que Austria y ocho países de los Bálcanes Occidentales acordaron un plan para restringir el tráfico en su territorio de inmigrantes procedentes de Grecia.

Mouzalas acusó a esos países de crear una crisis humanitaria y dijo que Grecia “no aceptará acciones unilaterales”.

“Grecia siempre dice que no es posible controlar su frontera externa. Si Grecia no puede hacerlo, ofrece el mejor argumento para que se impongan medidas nacionales, defendió la titular austriaca, Johanna Mikl-Leitner.

La ministra afirmó que su país es favorable a una solución europea, pero que “ponga fin a la política del dejar pasar” a los inmigrantes.

También sostuvo que no se puede acusar a Austria de no ayudar a los refugiados y no actuar de manera humanitaria.

En 2015, el país recibió unos 90 mil pedidos de asilo, un aumento de 200 por ciento en comparación con 2014 y una de las mayores cifras de toda la UE.

“Si otros hubieran hecho lo mismo, ya habríamos dado un paso importante hacia delante”, dijo Mikl-Leitner.