Visita de Papa dejó más de lo esperado, asevera el obispo de Oaxaca

La visita del Papa Francisco a México dejó más de lo que algunos esperaban, pues con palabras, signos y actitudes ofreció una buena medicina y alimento para impulsar una vida más humana, consideró el...

La visita del Papa Francisco a México dejó más de lo que algunos esperaban, pues con palabras, signos y actitudes ofreció una buena medicina y alimento para impulsar una vida más humana, consideró el obispo de Oaxaca, José Luis Chávez.

En un mensaje titulado “Buena medicina y alimento para la vida” difundido por la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), el prelado dijo que además el pontífice, desde la fe, tocó los males y heridas abiertas que más dañan al país

“Al acentuar los valores universales para toda persona, su mensaje llegó también a no católicos y a las personas de buena voluntad. A muchos serenó, nos hizo reflexionar más a fondo, movió el corazón y abrió a Dios y a los demás”, destacó.

Chávez Botello dijo que si bien las situaciones de violencia, corrupción, injusticia social y otras heridas sociales aún están ahí, toca a los mexicanos ahora tomar la medicina y el alimento nutritivo que dejó el jerarca católico.

“Ayudémonos a ser conscientes de nuestros males y errores, de la riqueza con que contamos para actuar decididos con responsabilidad. Demos cada uno lo mejor que tenemos y abramos puertas de vida: palabras, signos, gestos de aprecio y acciones por el bien común”, pidió el obispo.

También exhortó a reflexionar sobre la riqueza humana y social con la que cuenta cada persona de forma individual y transformarla en esperanza a favor de quienes mas sufren, así como a apreciar la dignidad y superación humana como el mayor valor.

“Ser responsables es participar a portar al bien común en nuestra sociedad, colaborar y exigir a gobernantes y servidores públicos transparencia y honestidad en su encomienda”, dijo.

El sacerdote aseveró que más que solo quejarnos, las personas debemos cuestionar: “¿Para qué estoy aquí"?. ¿qué acciones podemos realizar desde nuestra familia y comunidad?”

En el caso particular de Oaxaca, explicó, hay grandes riquezas no trabajadas como la familia, los jóvenes, la religiosidad, las culturas indígenas, la arqueología y las bellezas naturales, por lo que pidió “sudar la camiseta” con paciencia y perseverancia para buscar el bien común.

“Nos urge cambiar y convertirnos para promover la restauración y la salud social de Oaxaca; todos podemos sanar nuestras heridas y ayudar a sanar a quienes nos rodean”, recalcó.

El obispo oaxaqueño abundó que el Año de la Misericordia al que convocó el Papa Francisco “invita a pasar la Puerta Santa para fortalecer la dignidad de hijos de Dios y nuestra misión de humanizar nuestra sociedad, imitando a Jesucristo”.