Bélgica teme oleada de migrantes por desmantelamiento de asentamiento

Las autoridades de Bélgica empezaron a controlar la frontera con Francia a la altura de la ciudad costera de La Panne por el temor que la evacuación de parte del campo de refugiados de Calais...

Las autoridades de Bélgica empezaron a controlar la frontera con Francia a la altura de la ciudad costera de La Panne por el temor que la evacuación de parte del campo de refugiados de Calais provoque una oleada de inmigrantes al litoral belga.

El país cuenta con un importante puerto mercantil en la ciudad de Zeebrugge, a poco más de cien kilómetros de Calais, visto como una alternativa por aquellos que intentan entrar ilegalmente en Reino Unido escondidos en una embarcación.

“Acciones similares en el pasado nos llevan a creer que un buen número de personas pedirá asilo (en Francia). Sin embargo, también estimo que un buen número se desplace a Zeebrugge para intentar una vez más llegar a Reino Unido”, afirmó hoy el gobernador de la provincia de Flandes Occidental, Carl Decaluwé.

La provincia, que abarca las 19 estaciones balnearias al largo de 66 kilómetros al borde del Mar del Norte, viene registrando desde finales del pasado año un constante aumento en el número de inmigrantes sin papeles detectados en la región.

Solo en enero, la policía ha interpelado a 947 inmigrantes, contra 133 en el mismo mes de 2015.

En las dos primeras semanas de febrero se han detectado otros 318, frente a 115 en el mismo período un año antes.

Según las autoridades regionales, 56 por ciento de ellos eran ciudadanos iraquíes.

El 60 por ciento de ellos se encontraban en Zeebrugge, acampados en los alrededores del puerto y de la iglesia local, viviendo de la caridad de algunos habitantes.

A finales de enero Decaluwé causó polémica en Bélgica al urgir a la población de la estación balnearia a “dejar de alimentar los refugiados” para “no atraer a otros”.

Entre 800 y mil sin papeles viven en la zona de Calais que será evacuada el miércoles por las autoridades francesas.