Con lectura recuerdan a la poeta alemana Hilde Domin

Con motivo del décimo aniversario de su fallecimiento, ocurrido el 22 de febrero del 2010, este domingo una lectura matinal a la poeta alemana Hilde Domin, en la Biblioteca Pública de Hieldeberg...

Con motivo del décimo aniversario de su fallecimiento, ocurrido el 22 de febrero del 2010, este domingo una lectura matinal a la poeta alemana Hilde Domin, en la Biblioteca Pública de Hieldeberg, Alemania.

De acuerdo con la publicación germana Rhein-Neckar, en el tributo participan amigos, colegas y periodistas que recuerdan la vida y obra de quien es considerada una de las principales voces líricas de ese país.

Hilde Domin nació el 27 de julio de 1912 en Colonia, Alemania, en el seno de una familia judía, y realizó estudios de Derecho, Sociología y Filosofía en Heidelberg y Berlín.

Sus biógrafos destacan que en 1932, un año antes de que Hitler llegara al poder, su ascendencia judía y perfil socialista la obligaron a emigrar a Italia junto con Erwin Walter Pal; se estableció en Florencia y se doctoró en Ciencia Política dos años después.

En la misma ciudad se casó con el crítico e historiador de arte, posteriormente en 1940, juntos en el exilio se fueron a vivir a República Dominicana, donde Walter Pal obtuvo una cátedra universitaria, mientras Domin se dedicó a la enseñanza del alemán, la traducción y la fotografía de arquitectura.

El diario español “El País” recuerda que la carrera artística de Domin fue tardía, pues se inició alrededor de su cuarta década de vida, desencadenada por la muerte de su madre en los años 50.

La escritura fue para la alemana una “forma alternativa al suicidio” y en poco más de dos años escribió aproximadamente 200 poemas. Fue en esta época en la que el matrimonio cambió su apellido a Palm.

Decía Hilde que su domicilio era la palabra alemana. Marcel Reich-Ranicki, crítico literario alemán, mencionó alguna vez que “sólo por la palabra alemana, o sobre todo por ella, Domin regresó a Alemania”.

Su destierro terminó luego de 22 años cuando en 1954 regresó a Heidelberg, donde su marido comenzó una cátedra universitaria.

De vuelta en casa, Hilde comenzó a entrar en contacto con los círculos literarios, lo que le dio la oportunidad de publicar su obra poética, prosística y novelística.

Entre sus títulos más representativos se encuentran “Nureine Rose .1/5 Stütze” (1959), poemario que fue muy bien acogido entre el público, así como, “Rückkehr der SchifFe” (1962), “Hier” (1964), “Leh will dieh” (1970), “Die andalusisehe Katze” (1971) y “Der Baum b/ülu trotzdem” (1999), todas reconocidas positivamente por la crítica.

De acuerdo con Aina Torrent-Lenzen, en su ensayo “Dos poetas alemanes contemporáneos: Peter Ruhmkorf y Hilde Domin”, la lírica de Domin estaba cargada de imágenes emotivas resaltadas con maestría y sabiduría técnica.

La soledad del exilio, el ser humano como víctima de ideologías e intereses, las fronteras entre la comunicación y el amor, y la esperanza, por encima de todo, fueron los temas que trató a través de la palabra.

Domin también publicó ensayos sobre poetología “Wozu Lyrik heute” (1971), entre otros, en los cuales argumenta la importante función de la poesía como liberador del hombre programado por la sociedad.

La poesía de Hilde Domin, está “impregnada de un vocabulario sencillo, pero que impacta, pocas veces metafórico, pero llamativo”, describió alguna vez el crítico literario Peter Morh. “En pocas palabras: poemas accesibles para el lector no profesional”.

Domin radicó desde 1961 en la ciudad de Heidelberg, misma donde murió a los 95 años, el 22 de febrero del 2010, y a quien hoy le rindió homenaje como un pilar de su tradición cultural.