Ana Claudia Talancón come de todo y es una gran cocinera

A lo largo de su vida, la actriz mexicana Ana Claudia Talancón se ha preocupado por aclarar que no obstante su delgada figura, ella come de todo y muchísimo, pero nadie le cree, asegura.Y no sólo eso...

A lo largo de su vida, la actriz mexicana Ana Claudia Talancón se ha preocupado por aclarar que no obstante su delgada figura, ella come de todo y muchísimo, pero nadie le cree, asegura.

Y no sólo eso, sino que heredó un gusto peculiar por la cocina y sabe preparar desde chilaquiles rojos o verdes y hasta un pescado al horno, todo tipo de sopas, chuletas de cordero, chiles rellenos, sushi y lasaña.

“La gente me ve flaquita y de seguro piensan que como tres ramitas de ensalada, unas rodajitas de rábano con limón y sal, pero la verdad es que disfruto mucho la comida. Tan sólo al pronunciarla se me hace agua a la boca y a nada le hago el fuchi”, contó a Notimex en entrevista.

El gusto le viene de familia, pues creció entre restaurantes debido a que su padre es chef y tres de sus tías también lo son. Aunque su abuela no ejerció la misma profesión, dice, es la cocinera con mejor sazón.

“He viajado mucho y por lo mismo, he comido en distintos lugares del mundo. Sé reconocer cuando algo está bien hecho y cuando no, si carece de sal o le sobra. Si está crudo o chicloso. Tengo la sensibilidad de saber si el sabor está redondeado”, comentó.

Algo de esto y más mostrará Ana Claudia Talancón como la anfitriona del “reality show” “Top Chef México”, que este domingo se estrenará por el canal Sony a través de 13 episodios en los que 16 chefs se enfrentan a una serie de retos culinarios con el fin de convertirse en el vencedor.

“Procuro cocinar siempre que no estoy trabajando porque así tengo tiempo de ir al mercado para escoger los alimentos que voy a preparar. Es una rutina que jamás pensé disfrutar y cuando tengo ese espacio, amo hacerlo”.

Siempre pensó que las rutinas eran aburridas, pero a sus 35 años, admite que éstas le dan mucha estabilidad emocional, pues el resto del tiempo se lo vive empacando maletas y viajando de un hotel a otro debido a sus diversos compromisos de trabajo.

“Estar en casa, ir los lunes y jueves al mercado, hacer ejercicio, cocinar, estar al lado de mis gatitas, asistir al cine, a la yoga y al quiropráctico, son actividades que disfruto mucho cuando no estoy trabajando”, relató.

Aunque en algún momento contempló la posibilidad de dedicarse al arte culinario y poner su propio restaurante asesorada por sus familiares, al final cambió de opinión, pues consideró que es una profesión altamente demandante.

“Hace poco me ofrecieron asociarme con alguien para poner un bar o un restaurante, pero no acepté. Pensé que tienes que estar de fijo ahí y que cuando se maneja efectivo, te pueden dar las cuentas que se les antojen y además, tú tienes que ser muy buen administrador”.

No se trata, dijo, de ser sólo buen cocinero o tener un gran equipo de trabajo, “tienes que saber con quién más estás compartiendo tu proyecto porque luego llegan a darte espadas por la espalda”.

Eso lo vivió en carne propia a través de su padre. “Al final resultó que todo el mundo tenía más dinero que él, por eso no me gustaría hacerlo salvo que sea alguien de mi absoluta confianza”.

Y es que también se debe evaluar la mejor calidad de los productos: “hablar con los proveedores, motivar a los meseros y garroteros para que traten bien a la gente y en fin, es un universo enorme del cual yo soy muy exigente, me gusta hacer las cosas bien”.

“Top Chef México” le enseñó infinidad de cosas, como por ejemplo, la existencia de las hormigas chicatanas.

“Por mi casa llegaba a pasar la marabunta. Mi mamá las ponía en una sartén y nos las comíamos, pero nada que ver con las chicatanas. Asimismo, aprendí varias técnicas de elaboración de alimentos que nunca hubiera imaginado”.

El programa proyecta una gama enorme de platillos mexicanos a través de 29 diferentes tipos de mariscos y pescados, 185 kg de chocolate de alta repostería, 22 variedades de aceites, 15 de arroz, 16 tipos de azúcares, 24 de chiles secos, 61 tipos de especias, 10 maíces mexicanos y 12 vinagres.

El desempeño de los participantes será evaluado por los chefs Martha Ortiz Chapa, Guillermo González Beristáin, Juantxo Sánchez y Aquiles Chávez.

Si Ana Claudia tuviera que recomendar un platillo mexicano en el extranjero, sin titubear, dijo, “serían nuestros moles, chiles rellenos con queso Oaxaca, jitomate y frijoles. O quizá un taquito de escamoles para enamorar a cualquiera”.

“Yo no le hago el fuchi a nada, como de todo y me atrevo a probar lo que sea, por más raro que parezca. Incluso, me comía lo que a mi hermano no le gustaba y me lo pasaba por debajo de la mesa.

“Mi papá me crió así, él me decía: ‘pruébalo, si no te gusta, no te lo comas’. Pero hasta el momento no he encontrado algo que no me guste”, aseguró sonriente.

La protagonista de filmes como "El crimen del padre Amaro" y “Arráncame la vida”, entre otros, informó que mientras analiza proyectos en cine y teatro, este año se estrenarán tres películas en las que participó: “Paraíso perdido”, “Refugio” y “American curious”.

“Sobre todo, quiero realizar asuntos personales como concluir una escultura que dejé en pausa y ya está craquelada. Quiero viajar y quiero ir a la boda de un primo”, puntualizó la actriz.