Voladores de Papantla honran a los dioses ante el mar de Vallarta

El tradicional ritual prehispánico que realizan los voladores de Papantla se presenta cada día cerca del mar, en el malecón de Puerto Vallarta, donde cientos de turistas admiran su talento, junto al...

El tradicional ritual prehispánico que realizan los voladores de Papantla se presenta cada día cerca del mar, en el malecón de Puerto Vallarta, donde cientos de turistas admiran su talento, junto al colorido espectáculo.

Juan de León Sanmartín, quien heredó el gusto por practicar esta actividad, señaló en entrevista con Notimex que este vuelo, originario de la ciudad de Papantla, Veracruz, es gratificante para cada grupo que lleva a cabo esto, con el fin originalmente de agradecer al dios Sol, de la primavera, la fertilidad y la lluvia.

"Nosotros aprendimos de nuestros padres, ellos de sus abuelos y así sucesivamente, ya tiene más de 500 años este ritual que los antiguos lo hacían para pedir lluvia, buena cosecha y que se va aprendiendo gracias a nuestra familia", declaró Juan, quien desde los 10 años se aventuró a esto.

"Esto viene siendo una herencia familiar, ahora lo toman como espectáculo, pero en sí es un ritual; habemos varios grupos de voladores e incluso ha habido personas externas a nuestra familia y cultura que lo han practicado, pero solamente lo hacen un par de presentaciones", añadió.

Indicó que antes de subir al poste se realiza el ritual del perdón para pedir permiso para poder ascender, después llega el proceso del enredo de cuerdas.

Y a continuación se sube el quinto caporal, quien es el que entabla la comunicación con los dioses en los cuatro puntos cardinales con la flauta y un tambor.

"Ya estando arriba, danza sin ninguna protección, después viene el son del vuelo, ya cuando todos descendemos al mismo tiempo es cuando culmina", aseveró Sanmartín, quien explicó que la cuerda que se amarra a la cintura no es de forma apretada, no floja.

"Cuando te avientas el pie lo atoras con la cuerda, por eso se ve que está amarrado de los pies, pero no; hay un poco de nervios en el momento en el que empiezas, pero después te acostumbras y se vuelve parte de la rutina, es como acostarse en la cama", subrayó.

Por otro lado, platicó que desgraciadamente sí ha habido accidentes en esta práctica, de las cuales, algunas dijo que lamentablemente son fatales.

"Tiene como dos años que cayó uno en Papantla, se mató, todos los que se habían subido se tuvieron que bajar, pueden pasar como 10 años y no haber accidentes, es algo que no se puede calcular".

Finalmente, comentó que para elaborar toda la vestimenta a mano se necesitan invertir aproximadamente unos 12 mil pesos, para la ropa y un penacho.

"Todo lo bordamos nosotros y representa la fertilidad, la abundancia en la Tierra, la lluvia, los rayos del sol, lo verde, la naturaleza, lo blanco, la pureza, todo relacionado con el medio ambiente", concluyó.