El maquinista del tren siniestrado queda en libertad con cargos tras admitir una imprudencia

  • El juez le ha retirado el pasaporte y le ha obligado a comparecer cada semana en el juzgado.
  • Ha declarado en los juzgados de Santiago durante casi dos horas.
  • Salió después de las 18.00 h de la tarde de las dependencias policiales, donde se encontraba desde este sábado tras ser dado de alta del hospital.

Francisco José Garzón Amo, maquinista del tren que se accidento el pasado miércoles y en el que hubo una víctima mexicana , ha quedado este domingo en libertad con cargos y se han impuesto para él medidas cautelares, tras admitir una imprudencia en su declaración ante el titular del juzgado número tres de Santiago, Luis Aláez.

Las preguntas que se le plantearon al maquinista se centraron en intentar averiguar las razones por las cuales no frenó, según fuentes presentes Tras casi dos horas de declaración, el juez ha inhabilitado al conductor del convoy, le ha retirado el pasaporte y le ha obligado a acudir cada semana al juzgado, según fuentes próximas a la investigación.

En su declaración ante el juez, el maquinista, de 52 años, admitió una imprudencia y que se trató de un fallo humano.

Por otro lado, fuentes que han asistido al pase a disposición judicial han explicado a Europa Press que la mayoría de las preguntas que se le plantearon al maquinista se centraron en intentar averiguar las razones por las cuales no frenó. Además, han descrito como "muy emotiva" la intervención del maquinista.

El maquinista abandonó a las 18.19 horas de este domingo las dependencias policiales en las que llevaba desde el sábado para pasar a disposición del juez.

Con camisa azul de listas blancas, gafas oscuras y vaqueros, Garzón Amo llegaba al juzgado en un vehículo policial. Sobre las 19.30, fue llevado a la sala ante el magistrado, momento en que éste ha hecho entrega a las partes de una copia del atestado policial sobre el siniestro, ocurrido a pocos kilómetros de la estación de Santiago, en Angrois.

Cajas negras y más declaraciones

Otra de las claves para intentar entender las causas del siniestro, que se produjo pasadas las 20.30 horas del pasado miércoles, radica en las cajas negras del convoy, que permanecen bajo custodia policial, a la espera de que puedan ser escuchadas bajo la supervisión judicial y con la asistencia técnica de un perito especialista.

Por otra parte, la Policía también ha empezado a tomar declaración como testigos a supervivientes del descarrilamiento del tren, de forma que la Policía Judicial está contactando con los supervivientes que resultaron ilesos y aquellos que sus heridas le permitían desplazarse hasta dependencias policiales.

En esta toma de declaraciones se les está preguntando a los pasajeros del Alvia accidentado cómo había transcurrido el viaje hasta el momento en que el tren descarriló, pasadas las 20.30 horas del miércoles en la curva A Grandeira, en el lugar de Angrois, a unos cuatro kilómetros de la estación ferroviaria de Santiago de Compostela.

La Policía, que se encargó de elaborar el atestado sobre el siniestro que entregó al juez, intenta averiguar si los pasajeros habían percibido algo que les resultase extraño durante el viaje y cómo se desarrollaron los acontecimientos posteriores al descarrilamiento.