ONU advierte sobre “horrendos niveles de violencia” en Sudán del Sur

Civiles de Sudán del Sur, el país más joven del mundo, sufren “horrendos niveles de violencia” que amenazan con fragmentar a esa nación, advirtió hoy Ivan Simonovic, subsecretario de la ONU para los...

Civiles de Sudán del Sur, el país más joven del mundo, sufren “horrendos niveles de violencia” que amenazan con fragmentar a esa nación, advirtió hoy Ivan Simonovic, subsecretario de la ONU para los Derechos Humanos.

En una sesión en el Consejo de Seguridad, Simonovic indicó que los ataques a civiles ponen en evidencia además la táctica de “tierra arrasada” empleada por el gobierno, así como el creciente número de grupos armados que han surgido en respuesta a estas prácticas.

Simonovic lamentó que mientras las partes en conflicto sostienen pláticas de paz, en el terreno sus fuerzas cometen “graves violaciones a las leyes internacionales”.

“En los seis meses desde que se firmó el acuerdo de paz, una estrategia de ‘tierra arrasada’ ha continuado y los civiles han sido quemados vivos en sus hogares, sus ganados han sido robados y sus modos de vida destruidos”, apuntó el funcionario.

Describió algunos episodios, como el de una madre del condado de Koch, quien describió la manera en que soldados del gobierno, luego de matar a su esposo, la ataron a un árbol para que viera la violación de su hija de 15 años por al menos una decena de militares.

El funcionario alertó también que en respuesta a las acciones del gobierno ha aumentado el número de grupos armados, por lo que Sudán del Sur enfrenta “el riesgo de fragmentación”.

Pese a las agresiones contra civiles, Simonovic apuntó que los responsables “no han sido llamados a rendir cuentas”, y que el joven país ya tiene una larga historia de impunidad que debe evitar al llevar a los culpables de esos ataques antes cortes internacionales.

El informe de Simonovic fue ofrecido luego que el pasado 17 de febrero, elementos de las etnias shilluk y dinka se enfrentaron en un campo de refugiados de Naciones Unidas (ONU) en Malakal, con un saldo de 18 muertos y 50 heridos.

En una declaración de condena, el Consejo de Seguridad de la ONU mencionó “informes creíbles” que apuntan a que personas armadas con uniformes del ejército entraron al campo de refugiados y agredieron a civiles, por lo que urgió al gobierno a investigar el incidente.

El organismo internacional condenó el ataque y advirtió que las agresiones a civiles y a instalaciones de la ONU constituyen crímenes de guerra.

La presencia de la ONU en Sudán del Sur tiene la intención de proteger a civiles de un conflicto que ha causado el desplazamiento de 2.2 millones de personas, así como una aguda inseguridad alimentaria para 4.6 millones de individuos.

Iniciado en diciembre de 2013, el conflicto en Sudán del Sur es encabezado por fuerzas leales al presidente Salva Kiir, de la etnia nuer, y combatientes leales al exvicepresidente Riek Machar, del grupo étnico dinka.