Estancadas las negociaciones entre Unión Europea y Reino Unido

Las negociaciones sobre la revisión de la relación de Reino Unido con el resto de la Unión Europea siguen estancadas después de un nuevo día de reuniones bilaterales en esta capital, por lo que...

Las negociaciones sobre la revisión de la relación de Reino Unido con el resto de la Unión Europea siguen estancadas después de un nuevo día de reuniones bilaterales en esta capital, por lo que podrían continuar durante el fin de semana.

El primer ministro británico David Cameron tenía previsto volver este viernes a Londres con un acuerdo bajo el brazo para presentar a sus ministros en una reunión de gobierno, pero finalmente avisó que no sería posible.

En un mensaje en una red social, Cameron confirmó que las negociaciones continuarán, por lo que “no será posible una reunión del Gabinete esta noche”.

Los gobernantes de los Veintiocho estaban inicialmente convocados este viernes a un desayuno de trabajo para cerrar un pacto vinculante, determinando las concesiones que están dispuestos a hacer para mantener a Reino Unido en la mancomunidad.

No obstante, las entrevistas del jueves, que se extendieron hasta las 04:30 GMT de este viernes, dejaron claro que aún no se daban las condiciones para ello y el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, se vio obligado a intensificar las consultas bilaterales.

Sólo al final de la tarde, Tusk volvió a convocar a los líderes europeos para una reunión conjunta a partir de las 19:00 GMT, luego de una pequeña pausa.

Según fuentes diplomáticas, el principal escollo son las restricciones que Londres quiere imponer a los beneficios a trabajadores extranjeros.

Los países del centro y del este de la UE se estarían resistiendo a la idea de indexar las ayudas sociales por hijos al coste de vida del país donde éstos residan.

Quiere decir que un operario polaco que reside en Reino Unido y tiene dos hijos en su país de origen dejaría de recibir lo mismo que un colega cuyos hijos también viven en el territorio británico.

Dinamarca se mostró dispuesta a aceptar la medida con la condición de que también la pueda aplicar, añadiendo un problema más a solucionar.

Otro punto de discordia es el poder exigido por Cameron para interferir en las decisiones de la zona euro que puedan perjudicar a su país, aunque éste no integra la unión monetaria.

El presidente de Francia, François Hollande, se opone con firmeza a la idea y teme, además, que las concesiones ofrecidas a Londres fortalezcan la posición de partidos extremistas y populistas en ascenso en la UE, como el francés Front National.