Murió exdictador guatemalteco Mejía Víctores

El exdictador guatemalteco Óscar Humberto Mejía Víctores (1983-1986) falleció hoy a los 85 años y fue inhumado esta tarde en el Cementerio General de la zona 3 capitalina, sin ceremonias militares...

El exdictador guatemalteco Óscar Humberto Mejía Víctores (1983-1986) falleció hoy a los 85 años y fue inhumado esta tarde en el Cementerio General de la zona 3 capitalina, sin ceremonias militares, informó la prensa local.

Hugo Rodríguez, vocero del Ejército, afirmó que se enteraron del deceso por los medios de comunicación, y dijo respetar la decisión de la familia del militar, indicó el diario La Prensa Libre.

El militar retirado llegó al poder el 8 de agosto de 1983, después de encabezar un golpe de Estado para derrocar al entonces jefe de Estado, José Efraín Ríos Montt.

Su gobierno estuvo marcado por el conflicto armado interno y múltiples acusaciones de violaciones a los derechos humanos.

Durante el gobierno de Mejía Víctores, una Asamblea Nacional Constituyente redactó la Constitución vigente, y el militar entregó el poder a Marco Vinicio Cerezo Arévalo, ganador de las primeras elecciones que restablecieron la democracia en 1985.

Mejía Víctores otorgó además amnistía a los responsables de delitos políticos y conexos cometidos entre el 23 de marzo de 1982 y el 14 de enero de 1986, que ha evitado procesar casos de represión durante el conflicto armado interno.

Mejía Víctores estaba señalado por el Ministerio Público (MP) de cometer genocidio y delitos contra los deberes de la humanidad, por la masacre de 264 personas en Plan de Sánchez, Rabinal, Baja Varapaz en 1982.

También enfrentaba cargos por varias matanzas en el área Ixil, donde 11 masacres dejaron más de mil muertos entre 1982 y 1983, y se le atribuía la autoría intelectual de los planes contrainsurgentes Víctoria 82, Firmeza 83, Sofía, y Operación Ixil.

El 13 de octubre de 2011, la justicia autorizó la captura de Mejía Víctores, quien fue declarado en rebeldía y prófugo, pero en noviembre de 2013 fue declarado sin condiciones físicas y mentales para enfrentar un juicio por genocidio.