Rusia califica acusaciones turcas como “provocación premeditada”

Rusia calificó hoy como una provocación premeditada la acusación de Turquía de que un avión de combate ruso violó su espacio aéreo, ya que Ankara no ha proporcionado a Moscú las pruebas al respecto...

Rusia calificó hoy como una provocación premeditada la acusación de Turquía de que un avión de combate ruso violó su espacio aéreo, ya que Ankara no ha proporcionado a Moscú las pruebas al respecto, informó el Ministerio ruso de Defensa.

“La histeria lanzada por la parte turca que definimos como propaganda sin fundamento la vemos muy parecida a una provocación premeditada”, dijo el portavoz del citado ministerio, Igor Konashenkov.

Aseguró que Rusia ha estudiado a fondo todos los datos de control en vuelos sobre el norte de Siria y no hay violaciones del espacio aéreo turco por parte de aviones de guerra rusos, por lo que tachó las acusaciones de Ankara como “propaganda sin fundamento”.

Según Turquía, un cazabombardero Su-34 de la aviación rusa violó el medio día del viernes pasado el espacio aéreo turco, hecho que Moscú negó de inmediato.

Un vocero de la cancillería rusa indicó que hasta este lunes Turquía no ha entregado a la embajada rusa en Ankara materiales o datos algunos sobre la supuesta violación del espacio aéreo turco por parte de un avión ruso.

Destacó que todas las declaraciones turcas al respecto “no corresponden con la realidad”, según la agencia rusa de noticias Sputnik.

Al contrario, Konashenkov aseguró que Rusia cuenta con pruebas “incontestables” de que las fuerzas Armadas de Turquía están bombardeando territorio sirio usando artillería pesada.

Indicó que las pruebas incluyen imágenes que confirman el despliegue de la artillería turca en la frontera con Siria, así como un video en el que queda registrado uno de los ataques.

“Esto es un hecho. Es una prueba incontestable de que las Fuerzas Armadas de Turquía están atacando a las poblaciones fronterizas sirias con sistemas de artillería pesada”, dijo Konashenkov, citado por la agencia rusa de noticias Itar-Tass.

Las relaciones entre Rusia y Turquía viven una crisis después de que Ankara derribó el pasado 24 de noviembre un avión ruso que cumplía una misión en Siria, en el marco de la campaña de bombardeos que Moscú realiza desde el pasado 30 de septiembre contra objetivos del Estado Islámico (EI).

Según Rusia, su bombardero Su-24 fue derribado por Turquía cuando la aeronave se encontraba en el espacio aéreo sirio, a cuatro kilómetros de la frontera turca, sin embargo Ankara asegura que el avión ruso violó el espacio aéreo turco.

El derribo del Su-24, que el presidente ruso Vladimir Putin calificó como una “puñalada por la espalda”, provocó una espiral de tensión entre ambos países y la aprobación de sanciones económicas por parte Rusia contra Turquía, en particular en los sectores de comercio y turismo.