Documental "Tío Laco, el último violinista", honra a Heraclio Alvarado

Una serie de entrevistas, la celebración del carnaval y la música que gira en torno a uno de los más importantes músicos de sones, don Heraclio Alvarado Téllez, conforman el documental “Tío Laco, el...

Una serie de entrevistas, la celebración del carnaval y la música que gira en torno a uno de los más importantes músicos de sones, don Heraclio Alvarado Téllez, conforman el documental “Tío Laco, el último violinista”, que se proyectó este sábado.

En el Museo Nacional de Culturas Populares, en homenaje a uno de los más reconocidos músicos de Colatlán, en Ixhuatlán de Madero, se presentó el documental de la directora Annette Frandera, que plasma la riqueza musical de la vida del violinista y la tradición de su pueblo, del norte de Veracruz.

El filme, que contó con el apoyo del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes y de la Dirección General de Culturas Populares Indígenas y Urbanas, retrata la pasión del músico Alvarado Téllez (1930), conocido como Tío Laco, que desde muy niño, veía a su padre tocar el violín.

A la edad de 12 años, cuando falleció su padre, tuvieron que vender el instrumento para pagar los gatos del funeral, pero con el paso del tiempo, personas cercanas le regalaron un violín para que siguiera tocando, lo que poco a poco hizo en bodas o fiestas de amigos.

Para ser parte del carnaval del pueblo requería tener experiencia, la cual logró al paso de los años, para formar su trío musical y poder ser parte de la gran fiesta de su comunidad.

Este carnaval sigue manteniendo sus tradiciones, como invitar a todos los habitantes y al público en general a divertirse, sobre todo a bailar al ritmo de sones de fiestas, así como con algunas actividades de jaripeo, en pequeño, pero todo con el ánimo de pasarla muy bien.

También mantiene su distintiva gastronomía, pues antes del último día del carnaval se prepara el gustoso platillo del zacahuil, que todos esperan, en grandes cantidades para todos los habitantes del pueblo.

Para el violinista Alvarado Téllez, considerado el tesoro humano de su pueblo, la música es una alegría, “porque me divierto tocando”.

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