Hablar de danza es hablar de diversidad, dice la coreógrafa Evoé Sotelo

Hablar de danza es hablar de diversidad y hacer visible que en ella existen diversas maneras de apropiarse del ejercicio dancístico, aseguró la coreógrafa Evoé Sotelo, para quien la danza tradicional...

Hablar de danza es hablar de diversidad y hacer visible que en ella existen diversas maneras de apropiarse del ejercicio dancístico, aseguró la coreógrafa Evoé Sotelo, para quien la danza tradicional es tan importante como las de géneros urbano, clásico y contemporáneo.

Bajo esa perspectiva, la directora de Danza de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) manifestó en entrevista con Notimex que cada vez es menor el sector de la sociedad que considera que esta disciplina artística es exclusiva para las mujeres, una idea antigua y caduca que priva a los hombres de ese arte.

En ese sentido, la bailarina destacó que en los talleres recreativos que ofrece son convocados por igual niños y niñas. "Hace dos semestres abrimos uno de hip hop pensando en convocar a varones, aunque fue abierto para ambos grupos, y pese a que nuestra idea era integrarlo particularmente con niños, el taller fue un éxito con chicos y chicas", agregó.

Sotelo destacó que las actividades lograron atraer a pequeños de 6 a 12 años, y que lo importante es ir propiciando cambios a través de espacios y talleres para todos. Enfatizó que el ejercicio dancístico en la máxima casa de estudios del país es de todos y para todos, lo que se nota tanto en la programación de talleres libres como en otras actividades.

Recordó que año con año, Danza UNAM trabaja en producciones especiales para el público infantil, con las que buscan despertar su interés y animar la vocación dancística; “el cuerpo es tuyo y con ese cuerpo puedes bailar” es la premisa, explicó.

Los asistentes son llevados por un paseo que muestra el fascinante mundo de la danza, más allá de lo que cualquier persona puede ver en el escenario. La experiencia incluye recorridos por el teatro y sus diversos espacios, donde aprenden la mecánica teatral, conocen a los coreógrafos y bailarines, para luego ser espectadores de la obra dancística.

“Los menores de edad tienen así un vínculo estrecho con la danza y todo lo que la rodea y, por otro lado, el mensaje de la obra siempre es que este sector baila y bailará siempre, porque el baile, la danza, es parte de la naturaleza humana”, abundó.

La coreógrafa informó que en los talleres recreativos que Danza UNAM tiene para el público infantil, la mayoría de los asistentes son mujeres. Por ejemplo, en los de iniciación, como formación previa al ballet, aproximadamente 80 por ciento son chicas y 20 por ciento varones; en el caso de los talleres de hip hop, la proporción cambia a 70 por ciento hombres y 30 por ciento, niñas.

Esa situación cambia en los casos de jóvenes y adultos, pues los porcentajes de hombres en actividades de este tipo aumenta. "Está más estigmatizado todavía que un niño pequeño acuda a una clase de danza; en cambio, los jóvenes y adultos van por su voluntad, generanuna proporción de casi 60 por ciento mujeres, 40 por ciento hombres”.

-Fin de nota-