En caso Iguala falta interés a romper impunidad: Enrique García Meza

Dar voz a las familias de las víctimas y esclarecer las circunstancias en las cuales ocurrió la desaparición forzada de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural "Raúl Isidro Burgos" de...

Dar voz a las familias de las víctimas y esclarecer las circunstancias en las cuales ocurrió la desaparición forzada de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural "Raúl Isidro Burgos" de Ayotzinapa, fue el objetivo de Enrique García Meza, quien indagó en el hecho y el desarrollo de la investigación para el documental Ayotzinapa, el paso de la tortuga.

El material, que fue producido por Bertha Navarro, recoge testimonios que giran en torno a los normalistas desaparecidos en Iguala, Guerrero, desde septiembre de 2014.

En entrevista con Notimex, García Meza -quien durante el levantamiento de testimonios fue víctima de amenazas- sostuvo que este hecho es tan vigente como que los estudiantes siguen desaparecidos y aún no hay nada resuelto ni responsables.

Aunque admite que el actual gobierno, encabezado por Andrés Manuel López Obrador, reabrió el caso, señaló que “a seis meses (de haber iniciado esta administración), se puede decir que las cosas están casi casi igual”.

A principios de su mandato, el Presidente anunció la creación de la Comisión para la Verdad y Acceso a la Justicia, cuyo objetivo es investigar y resolver este asunto.

“Algo raro está pasando con Ayotzinapa, todavía sigue tan vigente y este documental desde su origen tuvo como intención el romper la impunidad”, declaró el documentalista.

Sin embargo, el realizador señaló que lo que está faltando por parte de las autoridades es interés, “o sea, está faltando el interés de que se rompa la impunidad y se encuentre la verdad”.

Con base en la relación que ha forjado con las familias de los estudiantes desaparecidos, aún hay quienes tienen la esperanza de encontrar a sus familiares, de que aparezcan vivos, “aunque el tiempo te vaya diciendo que ya no, que es un imposible, hay personas que se siguen preguntando dónde está, cómo está, y eso es bien difícil para ellos”, lamentó.

Visiblemente consternado por evocar las emociones que viven las familias de los desaparecidos, García Meza comparte que durante el rodaje de este documental también tuvo momentos de quiebre.

“Yo llegué como a un límite de ‘ya no puedo’, te lo digo honestamente, muchas veces en Ayotzi me iba al campo y me ponía a llorar, porque decía: 'Qué chingados estoy haciendo aquí, por qué vine, qué quiero demostrar y a quién'. Luego entendí, cuando volteaba a ver a los papás, que eran ellos los que me movían y dije aquí me quedo“, recordó con nostalgia.

Aún con la voluntad de seguir documentando el proceso, el realizador dice sentirse inquieto por ahondar en los contextos de los detenidos. “En el docu sí hablamos de ellos, pero también me empieza a inquietar esa parte de que algunos de ellos son gente que nada qué ver y están detenidos”, mencionó.

Amenazas durante el rodaje

De acuerdo con el director del documental, durante el rodaje de Ayotzinapa, el paso de la tortuga vivió momentos de intimidación y hasta de persecución.

“Es la primera vez que lo voy a decir: Tuve que salirme de los siete hoteles de Chilpancingo porque había invitaciones constantes de la Gendarmería de que dejara de filmar (...) la gente del hotel se asustaba mucho, porque decía: 'Saben su nombre completo, la habitación en la que está y dicen que deje de jugar con la cámara'”, compartió.

A decir de Enrique García Meza, de los siete hoteles que tuvo como base se vio obligado a abandonarlos por miedo. “Entonces era dormir en diferentes lugares, cambiar estrategias todo el tiempo, que más bien no eran estrategias como: ‘Ay sí, tengo un plan’, sino intuición y pegarme a la prensa de repente”.

Como documentalista, dijo el realizador, se las vio difícil porque mucha gente se preguntaba por qué hacía tanto y no publicaba nada.

Sin embargo, ahora que algunos padres de los desaparecidos se han dado la oportunidad de ver el documental, han quedado sorprendidos de todo el trabajo, incluso quienes se han resistido a verlo le han ofrecido disculpas, “porque -como les han contado que salen imágenes de sus hijos- aseguran que no pararán de llorar”, apuntó.

Rumbo al Ariel

Más allá del premio Ariel, cuya ceremonia de entrega será este lunes 24 de junio en la Cineteca Nacional, Enrique García Meza desea que su documental siga exhibiéndose en las pantallas. “Pasa que mucha gente cuando lo ve, me dice: 'Pensé que sabía, ahora sé más', y eso me da mucho gusto porque incluso hay quienes me dicen ‘no sabía nada’ ”.

“He ido a España, me invitaron a Perú y a Chile, y cuando lo ven es impresionante lo que me dicen, o sea, no pueden creer que eso pase en México. Ellos no dan crédito y les llama la atención, además de que el apoyo es brutal, apoyan a los papás, quieren investigar, saber más y les doy teléfonos o correos de las familias, aportan dinero para la lucha“, comentó con entusiasmo.

Ayotzinapa, el paso de la tortuga compite por el galardón a Mejor Largometraje Documental con Hasta los dientes, de Alberto Arnaut; Rita el documental, de Arturo Díaz Santana; Rush Hour, de Luciana Kaplan, y Witkin y Witkin, de Trisha Ziff.

“Que la Academia voltee a ver este documental me da, en verdad, mucha alegría, porque le están dando voz a Ayotzinapa y a todo el equipo que estuvo detrás de la producción (...) Seguimos en lucha y Ayotzinapa aún no está resuelto”, concluyó el creador.

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