¿Seguirá Sarkozy los pasos judiciales de Chirac?

El expresidente Nicolás Sarkozy sumará una nueva mancha al Palacio del Elíseo cuando acuda a los tribunales para enfrentar acusaciones de corrupción y tráfico de influencia, y se sumará a su...

El expresidente Nicolás Sarkozy sumará una nueva mancha al Palacio del Elíseo cuando acuda a los tribunales para enfrentar acusaciones de corrupción y tráfico de influencia, y se sumará a su predecesor en el cargo Jacques Chirac, como exmandatarios juzgados en la última década.

Se trata del llamado "caso de las escuchas telefónicas", que surgió cuando era investigada la sospecha de que Sarkozy había recibido recursos del fallecido líder libio Muamar El Gadafi, para llegar al Elíseo -como ocurrió- en la campaña de 2007.

Y cuando los investigadores escuchaban las conversaciones telefónicas de quien gobernó Francia de 2007 a 2012 pero fracasó en su intento de regreso en 2016, hallaron que había hecho ofrecimientos a un juez a cambio de información.

Se trataba del magistrado Gilbert Azibert, del Tribunal de Casación, quien negó a Chirac todos los recursos para no ser juzgado, y a quien Sarkozy ofreció un puesto en Mónaco a cambio de la información sobre Liliane Bettencourt, heredera de L'Oreal, sujeta a averiguación por presuntas aportaciones ilegales a la propia campaña del ahora acusado en 2007.

El caso de Sarkozy recordará el que tuvo que enfrentar el expresidente francés Jacques Chirac, el primer exmandatario acusado ante la justicia del país europeo, también de tráfico de influencia y enjuiciado a partir de marzo de 2011.

La gran diferencia es que Chirac cometió ese tráfico de influencias cuando era alcalde de París, que gobernó durante 18 años, lapso en el cual hizo 481 contrataciones de otros tantos gerentes de proyectos, entre ellos una nieta del general Charles de Gaulle, todos militantes o simpatizantes de su partido.

De acuerdo al ambientalista Pierre-Alain Brossault, uno de los acusadores, la tesorería parisina perdió unos cinco millones de euros, de los cuales recuperaron dos millones.

Esa devolución fue hecha por el propio Chirac y la Unión por un Movimiento Popular, entidad que curiosamente también apoyo a Sarkozy para llegar a la Presidencia.

Bertrand Delanoë, alcalde parisino en 2011, dijo ante las demandas de inocencia de Chirac y sus defensores: "yo no conozco a un solo acusado dispuesto a pagar 2.2 millones de euros por daños que él no causó", recordó la Deutsche Welle.

En todo caso, la devolución de esa cifra hizo que la alcaldía parisina retirara la demanda sobre Chirac y nueve coacusados, mientras la Procuraduría General opinaba que no era necesario seguir adelante.

Pese a esas acciones, el Tribunal de Casación hizo valer su autoridad y ordenó que comenzara el procedimiento judicial, donde el Tribunal Correccional de París halló al expresidente en diciembre de 2011 responsable de malversación de fondos, abuso de poder y tráfico de influencias.

La sentencia fue de dos años de prisión en lugar de los 10 solicitados por los fiscales, aunque el exmandatario no los cumplió, porque la baja pena dictada hacía que su cumplimiento fuera exento.

Además, el expresidente sufría una enfermedad neurológica irreversible que justificó su ausencia de todas las diligencias judiciales, inclusive la lectura de la pena.

De sus nueve coacuados, dos fueron absueltos y los otros siete recibieron condenas de dos a cuatro meses de cárcel.

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