De las alas de "Madame Butterfly" a las de "Drácula"

Los coreógrafos bailarines Rodrigo González y Raúl Tamez están en la búsqueda tanto de innovación como de tradición en las obras, por lo que la versatilidad de sus proyectos los mantiene en constante...

Los coreógrafos bailarines Rodrigo González y Raúl Tamez están en la búsqueda tanto de innovación como de tradición en las obras, por lo que la versatilidad de sus proyectos los mantiene en constante investigación.

“Así como podemos hacer reapropiaciones o reinterpretaciones de obras clásicas, también podemos hacer piezas innovadoras y abstractas, lo cual se puede ver por ejemplo en el Festival Internacional de Danza Contemporánea, que dirigimos y que está integrado por piezas de estilos muy distintos”, indicó Raúl en entrevista con Notimex.

Por su parte, Rodrigo, quien junto con Raúl dirige la Asociación Civil Rising Art, platicó que apenas en marzo estrenaron el ballet Madame Butterfly, el cual presentarán los sábados 22 y 29 de junio en el espacio alternativo Un Teatro, con la música de Puccini y la voz de María Callas.

“Tenemos kimonos traídos de Japón con una iluminación y diseño multimedia de Raúl Mendoza que hace acercarse a las nuevas tecnologías, pero a la vez contemos una historia conocida con un movimiento contemporáneo en la corporalidad de los bailarines”, describió.

En contraste, el próximo fin de semana iniciarán las audiciones para Drácula, su próximo proyecto con coreografía de Óscar Ruvalcaba que se estrenará a finales de septiembre y permanecerá durante octubre en la Capilla Gótica del Centro Cultural Helénico, recinto que consideran apropiado.

“La obra se basa en el libro de Bram Stoker, es un proyecto que el maestro Ruvalcaba tenía desde hace varios años en el tintero, lo iba a realizar con la Compañía Nacional de Danza, pero por una cuestión de recortes presupuestales no se pudo hacer y nos contactó para hacer la mancuerna en esta producción”, relató Rodrigo González.

Aunque reconocieron que existen muchos ballets de Drácula en el mundo, incluyendo a México donde hace un par de años se estrenó uno con danza clásica, y que por ende “no es el hilo negro o alguna novedad”, destacaron que la diferencia radica en su creatividad de la danza contemporánea.

Mientras que el próximo mes, de viernes a domingo, tendrán una temporada de Romeo y Julieta, también en la Capilla Gótica, que Rodrigo describió como un lugar extraordinario al ser una edificación del siglo XIV traída de España pieza por pieza a México, y ser el único edificio gótico que hay en el país.

"Nuestras obras no son elitistas" 

Lograr acercar la danza a todo tipo de público también es parte primordial para Rising Art, por lo que en sus proyectos incluyen funciones con intérpretes del lenguaje de señas, así como convenios para beneficiar a la población vulnerable.

“Tener un público más extenso e incluyente es importante para nosotros, un porcentaje del boletaje lo destinamos al público que a veces, de otra manera, no podría pagar, y la idea es lleguar al mayor público posible y que no se vuelvan funciones elitistas”, expusieron los directores.

Rodrigo González precisó que dichos recursos los aportan a distintas fundaciones o agrupaciones de públicos vulnerables, con las cuales tienen convenios para así llegar a diferentes sectores de la población.

En tanto, en su monologo Imperio, que presentan en el Alcázar del Castillo de Chapultepec los días sábados de este mes, julio y agosto, abordan la vida del emperador Maximiliano de Habsburgo. En ella, una vez al mes, cuentan con la presencia de Emilio Puertas, quien realiza la interpretación para el público con discapacidad auditiva.

Esa puesta en escena es una narrativa que habla de un México de hace 150 años que, consideraron los jóvenes coreógrafos, a veces se siente contemporáneo porque las problemáticas son similares, lo cual “permite echar un ojo a la historia y al país actual en el que estamos viviendo”.

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