Celebra Víctor Argüelles pluralidad en la poesía mexicana de hoy

El poeta Víctor Argüelles celebró esta noche el momento de pluralidad que prevalece en la poesía mexicana. “Por un lado están quienes pertenecen a la ‘onda’ alternativa y andamos en las calles...

El poeta Víctor Argüelles celebró esta noche el momento de pluralidad que prevalece en la poesía mexicana. “Por un lado están quienes pertenecen a la ‘onda’ alternativa y andamos en las calles tocando puertas, y por el otro, quienes están dentro del discurso oficial, pero al cabo, todos nos conocemos”.

Emocionado por ver publicado su primer poemario “Signos de espera” que esta noche presentó en el Centro de Creación Literaria "Xavier Villaurrutia" de esta capital, el bardo de largo aliento señaló en entrevista con Notimex que “cuando hay oportunidad, esas ‘sectas de poetas’ se reúnen para abordar y discutir temas comunes”.

Destacó que en esas reuniones no hay diferencias ni clasificaciones, todos son, simplemente, poetas. A partir de esas premisas, reconoció que el consumo de la poesía muchas veces no trasciende más allá del contexto de los poetas, sin embargo, “los poetas exploramos otros caminos”.

Ello, explicó, debido a que en esos caminos él ha encontrado públicos cautivos que ya leen poesía, así como otros que a la fecha nadie les ha mostrado la grandeza, la belleza y el valor formativo y enriquecedor que tiene la poesía. “Hay lectores que buscan a sus libros y autores y ahí, caben los petas”.

Dejó ver que hoy en día hay muchos poetas que están en una lucha constante de buscar nuevos territorios, nuevos lectores y, sobre todo, nuevos espacios de lectura de poesía. “Ese es un fenómeno muy interesante que está ocurriendo en la Ciudad de México, donde tradicionalmente han faltado espacios para este género literario”.

A pesar de todo, Argüelles consideró que hay una suerte de retroalimentación en el campo de la literatura, en la que a final de cuentas se concluye que sí se puede vivir de crear, escribir y publicar poesía. “Son caminos que muchos poetas no hemos transitado, no hemos sabido hacer que la poesía sea consumible para venderla a la gente”.

En su opinión, prevalece la creencia convertida ya en un estándar de pensamiento, de que lo que vende es la novela. “Vende mucho, lo mismo que la narrativa, pero la poesía sí tiene potencial para estar en el centro de la atención de los lectores”.

Consecuentemente, añadió, muchos poetas viven de una lucha, porque de escribir poemas no se vive. Por eso “nos vemos en la necesidad de emplearnos en trabajos que nada tienen qué ver con la creación literaria; no hay trabajos para poetas”, sentenció momentos antes de encontrarse con el público del Centro de Creación Literaria.

“Signos de espera” contiene poemas acordes a una edad que él ya no tiene, pero que muchos lectores sí. “Cuando era adolescente, tuve asomos a lo que yo entendía como poesía. Tenía muchas imágenes en la cabeza, era arrebatado y era impulsivo con mi propia visión de la vida. De todo eso nacieron muchos poemas”.

En la obra, el lector encontrará poemas brotados del romanticismo, de la soledad, del dolor, de la ausencia, de la compañía y de la espera. Es un trabajo que recopila varios momentos sin desligarse de una estructura que tiene qué ver con el concepto de esperar, traducido en el proceso mismo de esperar que su libro se publicara.

Son 36 poemas fechados entre 1991 y 2016, año en que cerró la edición y comenzó la larga búsqueda de la persona o institución que lo publicara. Fue hasta 2018 que pudo publicar el poemario que recoge fragmentos de su vida y que esta noche fueron leídos por el autor.

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