Entre ira y confusión Raniere espera el veredicto del juicio a NXIVM

El jurado del juicio a Keith Raniere, cabeza del grupo de culto sexual DOS encubierto por la empresa NXIVM, inició hoy su deliberación, mientras el también conocido como Vanguardia se muestra confuso...

El jurado del juicio a Keith Raniere, cabeza del grupo de culto sexual DOS encubierto por la empresa NXIVM, inició hoy su deliberación, mientras el también conocido como Vanguardia se muestra confuso y fuera de sí.

Acusa a sus colaboradoras, a quienes llama "perras y prostitutas", de ser las causantes de todos sus problemas porque lo traicionaron, y afirma que nada de lo que ha pasado en las seis semanas efectivas de juicio hubiera ocurrido, si le hubieran concedido libertad bajo fianza.

Clare Bronfman, Allison Mack y Lauren Salzman, tres de las coacusadas que se declararon culpables para lograr penas reducidas, acaparan su furia, señala el sitio artvoice.com cuyo editor en jefe Frank Parlato, ha dado puntual seguimiento al caso, incluidos aspectos dentro del Centro de Detención Metropolitano en Nueva York.

La actitud de Raniere sigue la misma línea de la gran mayoría de quienes están sujetos a juicio: se muestran confiados en que nada se les probará, pero conforme pasan los días del juicio entienden que podrían ser encontrados culpables de la mayoría sino es que de todos los cargos.

Y esa es la realidad que vive el líder de DOS, afirma la publicación, que inclusive alcanza a su abogado principal, Marc Agnifilo, a quien califica de "gatito timorato".

Le disgusta en particular la falta de agresividad en los interrogatorios, que obedecen a la estrategia de su defensor para ganar el caso a través de minimizar los testimonios, pues una conducta agresiva con los testigos podría poner en contra de Raniere al jurado.

Según Raniere, su abogado le ha asegurado que si es encontrado culpable, tendría buenas posibilidades en una apelación, la que el líder de DOS de cualquier manera planea realizar pero bajo el argumento de "consejo legal ineficiente".

Para artvoice.com, ninguna de esas apelaciones tiene posibilidades reales de prosperar, pero darán a Raniere algo en que entretenerse por los próximos 20 años, más o menos.

Los carceleros ven esa actitud como algo que les divierte, igual que pequeños detalles como la pérdida del traje que iba a vestir el acusado para presentarse en una de las audiencias, por lo que tuvo que usar uno que ya había vestido.

Debido a las menciones a situaciones de testigos mexicanas y de otras nacionalidades de América Latina, el caso Raniere ha despertado el interés de la población carcelaria hispana, alrededor de un tercio del total en el centro carcelario neoyorquino.

De los alrededor de 16 mil personas que tomaron cursos impartidos por NXIVM, muchos de los inscritos fueron mexicanos de sectores acomodados que buscaban mantener su condición gracias al "crecimiento de la conciencia" que ofrecía esa empresa.

Rosa Laura, hija de Alejandro Junco, fundador del Grupo Reforma; Ana Cristina Fox, hija del expresidente mexicano Vicente Fox, y Emiliano Salinas, vástago del expresidente Carlos Salinas, fueron parte del grupo de mexicanos pudientes que tomaron los cursos.

De Salinas, miembro del consejo de la filial mexicana de NXIVM, trascendió en días recientes un video obtenido por Parlato en el cual se le ve bailando en una fiesta por el cumpleaños de Raniere.

Vanguard acostumbraba celebrar de manera multitudinaria su cumpleaños, y exigía fuertes cuotas monetarias a los asistentes.

Pero la atención ha sido acaparada tanto por la práctica de Raniere de marcar con un cautín a sus eslavas sexuales con un logotipo en un costado del vientre, como por el sufrimiento que se causó a Daniela.

Esta joven mexicana conoció a Raniere cuando tenía entre 17 y 18 años de edad, luego de tomar un curso decidido por su padre en vez de aceptar la única beca anual que concede una institución educativa en Suiza.

Daniela formó parte del grupo de esclavas sexuales, pero despertó los celos de Laura Salzman, integrante del primer grupo de Raniere, y por ello y por desobedecerlo, fue encerrada en una habitación por casi dos años.

"Siento que me estoy deshaciendo", fue uno de los gritos de Daniela durante su encierro, pese al cual se mantuvo su cautiverio.

El grupo de presos de origen hispano desea que mientras Raniere espera su condena, pues dan por seguro que será encontrado culpable, regrese con ellos, lo que muy posiblemente no ocurrirá por varios "incidentes" que ya tuvieron lugar y desaconsejan su regreso.

En todo caso, Raniere estará en el centro de detención hasta octubre o noviembre, cuando se conozca la condena tras emitirse el veredicto esta misma semana.

En tanto, en la corte del distrito este de Nueva York, Raniere aguardaba este miércoles el veredicto del juicio en que se le ha conocido como "Vanguard", "Grandmaster" y "Master", los cuales eran de uso obligatorio para dirigirse a él por sus seguidores.

El jurado deberá indicar su veredicto en una hoja que solo señala, seguida de una línea en blanco, las palabras, en inglés, "culpable" o "no culpable".

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