Las sangres de la danza y la música se mezclarán en “Nisi Dominus”

Un reflejo de la ambigüedad en los sentimientos humanos se plasma en la puesta Nisi Dominus, donde se entrelaza la música de la Orquesta de Cámara de Bellas Artes (OCBA) y el baile de la Aksenti...

Un reflejo de la ambigüedad en los sentimientos humanos se plasma en la puesta Nisi Dominus, donde se entrelaza la música de la Orquesta de Cámara de Bellas Artes (OCBA) y el baile de la Aksenti Danza Contemporánea.

“Me hace mucho ruido esto de las relaciones humanas con la tecnología, siento que nos estamos como desligando un poco por los teléfonos y ya no tenemos una relación; faltan las pláticas, los abrazos y la relación con los seres humanos que me encanta”, expresó Duane Cochran, director de la compañía dancística.

Minutos antes, el coreógrafo guiaba a ocho bailarines, tres mujeres y cuatro hombres, en uno de los ensayos a los que Notimex tuvo acceso; mientras que la orquesta era dirigida por José Luis Castillo, quien marcaba una y otra vez los tiempos de los instrumentistas.

Sobre el traslado de las emociones al cuerpo humano, Cochran contó que se trata de improvisar, investigar y reflexionar mucho, “pero sale automáticamente; aunque trabajo mucho con mis bailarines y platicamos sobre qué les ha pasado, sacamos los temas, sobre eso hago la obra porque ellos son los que van a estar”.

El programa de Nisi Dominus está compuesto por dos obras que tienen que ver con la sangre, tema que eligió porque simplemente ser la sustancia que da vida y que sin ella ningún elemento que respira sobreviviría.

“Estoy jugando con los polos opuestos del bien y el mal, la apatía y empatía, luz y oscuridad. La primera obra tiene que ver con la sangre del vampirismo, la vida oscura de un vampiro y la necesidad de tener que buscar esta sangre para tener una existencia muy de noche y negativa”, contó.

En la otra parte de la puesta, expuso que la sangre tiene que ver con Jesucristo, “la bendición, salvación, la limpieza de las almas y espíritus, la herencia permanente eterna de la luz de Dios”. Todo ello al ritmo de las obras musicales Concerto Grosso N°1, de Alfred Schnittke y Nisi Dominus, de Antonio Vivaldi.

Cochran precisó que la música de Vivaldi es ligera, mientras que la de Schnittke refleja oscuridad y un conflicto en su música, derivado de que se trata de un compositor ruso de la Unión Soviética al que no lo dejaron salir para tocar su música en otros países, salvo con la condición de no volver nunca a su país.

Aunque la obra se presentó hace dos años con la Orquesta, será la primera vez que se vea en el Palacio de Bellas Artes, el próximo 22 de junio, escenario al que llegarán con algunos ajustes, ya que ambos directores pudieron depurar ideas para estos ensayos.

Cochran tiene experiencia como músico, ya que es pianista de concierto titular de la Ofunam, por lo que contó que las obras las hace basado en la música; en particular este proyecto surgió porque conoce a José Luis Castillo, amigo con el cual ya ha trabajado, y ambos optaron por hacer algo diferente.

Ellos tienen una complicidad artística, "hemos hecho música ambos como intérpretes y como ahorita, él coreógrafo y yo como director, hemos hecho hasta proyectos con niños y plásticos. Me honra presumir la amistad con Duane que se traduce en los territorios artístico, musical y dancístico”, indicó Castillo.

Por ello coincidieron con que es fácil y rápido que ambos trabajen, no resulta tan complicado como en otras duplas de coreógrafo-director, pues tanto Askenti como la Orquesta de Cámarason grupos dúctiles y maleables que hacen que la interacción entre ellos sea efectiva.

“De lo que se trata es de que el público asista a un espectáculo único, finalmente ese maridaje de danza y música es el que nos convoca”, indicó Castillo, a lo que Cochran añadió que están unificados “uno no sobresale del otro, está hecho de esa manera”.

-Fin de nota-