Evaluadora baja nota de Guerrero con perspectiva negativa

S&P Global Ratings bajó la calificación crediticia de emisor de largo plazo en escala nacional del estado de Guerrero a 'mxBBB’ de ‘mxBBB+’ y revisó la perspectiva a negativa de estable, debido a...

S&P Global Ratings bajó la calificación crediticia de emisor de largo plazo en escala nacional del estado de Guerrero a 'mxBBB’ de ‘mxBBB+’ y revisó la perspectiva a negativa de estable, debido a su deterioro financiero.

La calificadora internacional estimó que Guerrero presentará déficits operativos en los siguientes dos años, lo que seguiría presionando su posición de liquidez, y espera que mantenga su alta dependencia de la deuda de corto plazo debido a que el gasto operativo podría seguir creciendo por encima de sus ingresos.

El bajo nivel de endeudamiento, los moderados pasivos contingentes y una administración financiera aún similar a la de sus pares nacionales respaldan la calificación de Guerrero, añadió en un reporte.

“La calificación refleja nuestra opinión de que las condiciones socioeconómicas del Estado limitan su flexibilidad y desempeño presupuestales”.

Señaló que la alta dependencia de las transferencias federales etiquetadas y el uso de deuda de corto plazo mantienen la posición de liquidez vulnerable.

Por otro lado, el bajo nivel de endeudamiento, los moderados pasivos contingentes y una administración financiera aún similar a la de sus pares nacionales respaldan la calificación de Guerrero.

La agencia evaluadora explicó que la perspectiva negativa refleja su opinión de que Guerrero presentará resultados presupuestales negativos en los siguientes 12 a 18 meses, los cuales podrían generar mayores presiones de liquidez y de endeudamiento.

Comentó que en un escenario negativo, podría bajar la calificación en los siguientes 12 a 18 meses, si las estrategias de contención de gasto no dan resultado y Guerrero continúa registrando déficits operativos, lo que podría derivar en un mayor endeudamiento de corto plazo para financiar su operación.

De ser así, abundó, el margen de maniobra para liquidar estas obligaciones tres meses antes de que termine la administración sería aún más limitado e indicaría un deterioro en la planeación financiera de mediano y largo plazo.

En un escenario positivo, anticipó, podría revisar la perspectiva a estable en los siguientes 12 a 18 meses, si el estado contiene el aumento en el gasto operativo y reduce su dependencia de la deuda de corto plazo.

De igual forma, incrementos constantes en los ingresos propios que deriven en una posición de liquidez más robusta, también podrían estabilizar la calificación de la entidad. 

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