A Carlos Chávez le pasa lo que a muchos compositores mexicanos, existen, pero son poco conocidos, por lo tanto, poco apreciados, dijo el doctor Gustavo Martín, profesor en la Facultad de Música de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Dedicado al área de violonchelo y música de cámara, Martín señaló a Notimex que con el fin de contribuir al rescate de autores y obras, está trabajando en una investigación amplia y profunda para recopilar música mexicana para violonchelo.

El plan de trabajo incluye también catalogarla y promoverla, para que todas esas obras artísticas lleguen al mayor número de personas, dentro y fuera del país.

Destacó que Carlos Chávez hizo música para orquesta, grupos de cámara, ensambles y cuartetos, y en ese corpus musical, destacó la célebre pieza “Madrigal”, para piano y violonchelo, siendo éste último el protagonista. “Data de 1921, es muy melódica y lírica, ejemplo de una obra compacta pero consistente para la dotación de violonchelo y piano”.

El entrevistado apuntó que el perfil de Carlos Chávez no siempre ha sido entendible, por la variedad de sonoridades que tiene su obra. “Hay en él una parte posromántica, otra que se ha remitido en un atractivo diferente como su ‘Sinfonía India’ y un repertorio complejo y profundo en términos de lenguaje, como se ve en sus sinfonías tardías”.

Anotó que “Madrigal”, pieza que el entrevistado interpretó esta tarde en la sede del Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información Musical (Cenidim), acompañado al piano por Eurídice Sánchez, en ocasión del 120 aniversario del natalicio de Carlos Chávez, “sostiene una naturaleza melódica muy clara”.

La obra, sostuvo, le funciona bien tanto al violonchelo como al piano. Pertenece a un repertorio interpretado muchas ocasiones, y fue recuperada por el maestro Carlos Prieto. “Es una pieza que como muchas, está esperando ser parte del repertorio de los ejecutantes nacionales para ser llevada al extranjero como ejemplo de la buena música mexicana”.

¿Cuál es la puerta de entrada para que las nuevas generaciones conozcan la obra de Carlos Chávez?, respondió: “Para cierto tipo de oídos, la música orquestal puede ser muy atractiva, pero por mi perfil profesional creo que la música de cámara es un género que nos provee de otro discurso y por ende de otra parte de la personalidad de los compositores”.

Explicó que la música de cámara habla de una parte mucho más íntima y específica de los sentimientos de los compositores, o de sus ideas, dependiendo de quién se habla. “En la búsqueda que como oyentes podemos tener del repertorio de los grandes compositores, suele ocurrir que se conocen sus obras orquestales por ser objeto de gran promoción”.

Por fortuna, la obra de cámara de Chávez no está perdida, se ha grabado y está en discos y plataformas digitales. “Sin embargo, es importante que nos movilicemos hacia las piezas que no aparecen primero en los promocionales de las orquestas, para descubrir todos los estilos de ese autor; hace falta que se promueva la música mexicana de concierto”.

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