Esposa de Gualberto Castro valora seguir cuidando al cantante

Gundy Becker, esposa del cantante Gualberto Castro, dijo que no puede darse el lujo de claudicar y dejar de asistir al hospital donde se encuentra internado el cantante desde hace varias semanas...

Gundy Becker, esposa del cantante Gualberto Castro, dijo que no puede darse el lujo de claudicar y dejar de asistir al hospital donde se encuentra internado el cantante desde hace varias semanas, porque valora estas situaciones como parte de la vida y asegura hay cantante para rato.

Añadió que debe ser fuerte, “porque si él no se cae, yo no debo siquiera pensar en flaquear, porque la única persona que lo puede impulsar a salir de esta situación soy yo. Mi mente no piensa cuántos días llevamos y cuán cansado es esto, al contrario, lo valora como parte de la vida”.

Admitió que no ha sido fácil estar día y noche en el hospital; sin embargo, aceptó que ella y Gualberto son un binomio inseparable.

“No es el momento, hay cantante para muchos años más y religiosamente siempre que salgo de casa pongo mi vida y la de Gualberto en las manos de Dios.

“No desayuno, ni como a mis horas, sino cuando puedo y lo que haya; pero siempre como algo; aunque debo decirte que todas las mañanas sin falta ingiero vitaminas para empezar el día con algo en el estómago. Debo recalcar que el mayor suplemento alimenticio en mi vida es Gualberto Castro”.

Becker afirmó que todo pasa tan rápido que cuando llega a su casa lo único que hace es dormir, para tomar energías y recuperar.

La esposa de Gualberto Castro comentó que en ocasiones ha tenido que lidiar con los gustos espontáneos de su pareja.

“Me ha pedido que le consiga chilaquiles solos y en torta, me ha pedido le consiga tamales de dulce o verdes, y nada de eso le he cumplido por órdenes médicas, aunque sí le cumplí el capricho de probar un flan, porque lo metí de contrabando”.

Gundy explicó que siempre tiene que hacer algo: “Llego y le doy ejercicios en sus piernas y brazos, porque ha perdido masa muscular por la falta de movimiento constante, lo pongo a trabajar su mente con preguntas de la vida y la carrera, de sus amigos y de sus gustos musicales, de sus hermanos y familiares; la idea es que siempre esté pensando algo”.

Abundó que lo pone a jugar con la música, con el fin de que reconozca la voz y el nombre del cantante o el tema, y el nombre de la canción.

“La finalidad es que no piense en las condiciones en las que está y motivarlo a seguir adelante, porque lo repito, él no se cae si yo no me dejo caer, así que es mutua la ayuda para enfrentar la vida”.

Por último, Becker indicó que, a pesar de estar convaleciente, Gualberto no deja de pensar en hacer el bien.

“Hay un señor que todos los días camina en el parque cercano a la casa y sufre de Parkinson, y Gualberto y yo siempre le llevamos algo.

“Y ahora que está en el hospital me ha pedido que no deje de ayudar a esa persona de la tercera edad, lo que demuestra que la generosidad y la humildad de Gualberto no tienen precio”, finalizó.

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