Un total de 132 piezas arqueológicas, entre ellas cinco conocidas como epnepaniuhqui, elaboradas de nácar y que eran empleadas para vestir deidades aztecas en los reinados de Moctezuma I y Axayácatl, se presentan en la exposición “Lujos de nácar, prendas enconchadas en Tenochtitlán”.

En el Museo del Templo Mayor, las prendas rituales, explicó Patricia Ledesma Bouchan, directora de ese espacio, “hablan de cientos de kilómetros andados y del fervor de miles de horas de trabajo”.

“La belleza del nácar y la delicadeza de su entrelazado sólo podría estar dedicado a los dioses. Algunas de las piezas marinas halladas en Templo Mayor tienen perforaciones que indicaban haber estado unidas, pero su soporte se desintegró y sólo gracias a la constancia, labor de los investigadores y curadores Adrián Velásquez y Lourdes Gallardo, recobran su forma original.

“Se trata de prendas rituales llamadas epnepaniuhqui y podrían cambiar la forma en que se han identificado objetos similares en otros lugares, como las propias cuentas provenientes del Monte Tlaloc, en Texcoco”, dijo Ledesma Bouchan.

Respecto a la procedencia de las prendas, cuatro fueron halladas en ofrendas del Templo Mayor y la restante procede de un entierro infantil explorado en 2016 dentro de un predio de Zacatenco, al norte de la Ciudad de México; a la vez que se presentan dos pendientes que probablemente haya formado parte de un epnepaniuhqui y que se encontraron en el Monte Tláloc.

Además de los epnepaniuhqui, uno de ellos tan antiguo como las primeras aldeas de la cuenca de México, se presenta la reconstrucción museística de 13 ofrendas arqueológicas que permiten entender mejor el simbolismo de estos objetos, al encontrarse relacionados con deidades acuáticas y de fertilidad.

En el marco del 80 aniversario del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), también se inauguró la exposición “El Antiguo Museo Etnográfico. La confluencia del pasado y presente indígena”.

Indicó que la historia del Museo Etnográfico “invita a considerar que el esfuerzo por preservar, comprender, respetar y aprender de la diversidad cultural siempre nos llevará por el camino correcto”.

Durante la apertura de ambas muestras se presentaron dos novedades: en primer lugar la primera pieza arqueológica del Museo del Templo Mayor y que cuenta con una aplicación de realidad aumentada.

Por otro lado figura una serie de videos titulados “Proyecto Templo Mayor, instantáneas de una investigación arqueológica”, en la que se reporta y da cuenta de forma inédita de los trabajos realizados por el proyecto arqueológico encabezado por arqueólogo Leonardo López Lujan.

Se trata de una serie de 14 cortos que tiene como principal escenario la intercepción de las calles República de Argentina y Guatemala en el Centro Histórico, en la que gracias a las excavaciones de López Lujan se revela poco a poco la complejidad del pensamiento religioso náhuatl.

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