El grito de "¡México! ¡México!" sonó en cada rincón del cruce que forman las calles Benito Juárez y Revolución de esta ciudad, donde se dieron cita miles de personas para respaldar el llamado a la unidad del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Luego del acuerdo alcanzado el viernes entre México y Estados Unidos para frenar la imposición de aranceles a productos mexicanos, la convocatoria presidencial a un mitin se convirtió en un festejo colectivo en el que se mezclaron colores, grupos sociales y corrientes de pensamiento. El objetivo común era uno: México.

Asistieron gobernadores, líderes religiosos, legisladores y representantes de los pueblos indígenas, entre otros.

Antes de las 17:00 horas era casi imposible moverse. “¡Ya no cabe ni un alfiler!”, decían un tanto en broma, un tanto en serio, algunos de los asistentes que, celular en mano, no dejaban de captar el momento en que algún espontáneo iniciaba una arenga o bien cada detalle del lugar.

La gente se mostraba impaciente por ver y escuchar el mensaje que el presidente daría, tras el acuerdo que alcanzó la delegación mexicana encabezada por el canciller Marcelo Ebrard con su contraparte estadunidense, el cual permitió frenar la imposición de aranceles a productos mexicanos.

Detrás del mandatario mexicano, quien vestía una chamarra verde olivo y que a su paso saludó de mano a decenas de personas, se colocaron unas 48 sillas para integrantes de su gabinete legal y ampliado, así como para gobernadores emanados del PRI, PAN y Morena.

En este lugar, ubicado a menos de un kilómetro del cruce fronterizo que comunica con San Isidro, López Obrador dejó claro que México cumplirá los compromisos establecidos con el vecino país del norte.

De igual forma, se manifestó seguro de que se ratificará en el Congreso mexicano el acuerdo comercial entre ambas naciones y Canadá, el T-MEC.

Antes de él fijaron postura representantes de los pueblos indígenas, líderes empresariales, religiosos, del Poder Legislativo, así como el gobernador de Querétaro, Francisco Domínguez, presidente el turno de la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago).

López Obrador reafirmó el compromiso de México de contribuir a evitar que los migrantes atraviesen el territorio nacional para alcanzar el de Estados Unidos, “pero jamás lo haremos violando los derechos humanos de los viajeros, empezando por el principal de los derechos, que es el vivir libre de miseria".

Desde esta ciudad fronteriza, anunció que a partir de la próxima semana el país ofrecerá ayuda humanitaria, oportunidades de empleo, educación, salud y bienestar a quienes presenten en México solicitud.

También apuntó que México y Estados Unidos no son vecinos distantes, pues si bien hay una historia de hostilidad también la hay de cooperación y fraternidad.

Luego del mensaje del presidente, todos los asistentes entonaron el Himno Nacional. Las autoridaes locales reportaron "saldo blanco" al término del acto.

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