Gobierno de EUA pretende criminalizar protestas contra ductos

El gobierno estadunidense intenta criminalizar protestas contra gasoductos y oleoductos, lanzadas por defensores ambientales y comunidades indígenas, lo que refleja los esfuerzos legislativos...

El gobierno estadunidense intenta criminalizar protestas contra gasoductos y oleoductos, lanzadas por defensores ambientales y comunidades indígenas, lo que refleja los esfuerzos legislativos estatales que se han extendido a raíz de las manifestaciones ocurridas en todo el país.

La Administración de Seguridad de Tuberías y Materiales Peligrosos (PHMSA) del Departamento de Transporte propuso el lunes que el Congreso amplíe una ley que amenaza con multas y hasta 20 años de prisión a los responsables de "dañar o destruir" las tuberías actualmente en funcionamiento.

La propuesta es que la norma incluya también actos de "vandalismo, manipulación o impedimento, interrupción o inhibición de la operación de tuberías existentes o en construcción", indicó un informe del portal Politico.

Aunque la PHMSA arguye que no quiere inhibir las protestas legítimas, grupos en pro de la libertad de expresión alertaron que los esfuerzos para imponer multas masivas y años de prisión por "impedir" la construcción de tuberías también infringe los derechos de la Primera Enmienda de los activistas.

"La sanción propuesta es mucho más extrema que lo que hemos visto a nivel estatal", dijo la abogada Elly Page, del Centro Internacional para la Ley Sin Fines de Lucro, que ha revisado proyectos de ley contra la protesta en los estados.

En tanto, un vocero del representante Frank Pallone, presidente de la comisión legislativa de Energía y Comercio, dijo que "no tiene la intención de permitir que un proyecto de ley de seguridad del gasoducto sea utilizado como un vehículo para reprimir a la disidencia y la protesta legítimas".

La Administración de Seguridad de Tuberías y Materiales Peligrosos dijo que el objetivo de la agencia es "disuadir a las personas de actividades que pueden causar un daño grave" a las instalaciones, como intentar manipular las válvulas en las tuberías existentes, informó Politico.

Grupos ecologistas, tribus indígenas, terratenientes locales y otros opositores a los oleoductos han luchado contra proyectos en todo el país con tácticas que incluyen manifestaciones y plantones en los sitios donde se pretende colocar los ductos, así como activistas que han pasado meses viviendo en los árboles.

La Asociación Estadunidense del Gas y el Instituto Estadunidense del Petróleo respaldaron el paquete de propuestas de la PHMSA, pero rehusaron comentar la propuesta específica de imponer penas de prisión por impedir la construcción, y la Asociación Interestatal del Gas Natural dijo que apoyaba los esfuerzos para proteger la infraestructura.

Los grupos ecologistas criticaron la sugerencia de PHMSA y dijeron que traería políticas partidistas a una agencia a cargo de las regulaciones técnicas de seguridad de tuberías.

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