El cantautor Paco Guízar, tercera generación, regresa a la escena musical para retomar la pasión familiar por el género ranchero después de pasar su juventud metido en la balada pop y el rock en español.

“Nunca es tarde para cumplir tus sueños y el mío es seguir con la estafeta de mi abuelo Tito y mi padre Pepe Guízar”, señaló Paco a Notimex, quien a los 55 años de edad descubrió no solo la riqueza musical del género vernáculo, sino incluso del bolero y del bolero ranchero.

“Siempre fui cantante de pop y de rock en español, me privé de la tradición familiar y hasta ahora vengo a maravillarme con la música ranchera y el romanticismo del bolero para hacer lo que me apasiona, que es cantar”.

La música ranchera siempre ha estado presente en la vida de Paco porque su abuelo y su padre la cantaban.

Ignora por qué no siguió esos pasos y se inclinó por el pop y rock bajo la tutela de Sergio Andrade de quien aprendió mucho, aunque lo decepcionó con su proceder con Gloria Trevi.

Inició con el grupo de rock Ciclón en la década de los 80 y nunca se le ocurrió cantar vernáculo. “Siempre creí que el cantante de ranchero debía cumplir con un aspecto bravío, rudo y fuerte, además de que no me ubicaba con traje de charro, pero hoy actuaré para la familia y de aquí hasta que me alcance la vida”.

El cantautor tercera generación señaló que no portará traje de charro por respeto pues, a su decir, el traje no hace al cantante. Incluso "hay quienes lo visten y no saben ni cantar o cantan como autómatas sin sentir las emociones musicales para despertar los sentimientos de los que escuchan”.

De acuerdo con Paco Guízar, su regreso a la música ranchera no es para buscar fama o dinero, sino para continuar con la tradición familiar y hundir aún más la huella de su familia en la cultura musical mexicana.

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