El desabasto de medicamentos y equipo de curación en algunas zonas del país se debe a problemas locales, porque las farmacéuticas no quieren vender sus productos debido al cambio en el modelo de las compras de gobierno, aseguró la titular de la Oficialía Mayor de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Raquel Buenrostro Sánchez.

Durante la presentación de la Estrategia Integral del Nuevo Sistema de Contrataciones Públicas, explicó que el abasto federal está garantizado al 100 por ciento, a pesar de que el gobierno anterior tuvo una administración ineficiente en este tema, porque las compras se hacen desde un año antes.

En conferencia de prensa, la funcionaria federal indicó que este nuevo modelo de compras consolidadas del gobierno “no es una ocurrencia”, sino que corresponde a prácticas internacionales, pero generó muchas resistencias.

Ejemplificó que el Instituto de Seguridad Social de Tabasco, en este momento tiene una escasez de medicamentos, porque aunque cuenta con el recurso suficiente y quiere comprar los insumos, la industria farmacéutica no le quiere vender.

“El desabasto no es en primer lugar del gobierno federal, el abasto del gobierno federal está garantizado y está garantizado desde una compra que se planeó en 2018, y para aquellas que fueron insuficientes estamos haciendo una consolidación y una compra a mitad del ejercicio”, dijo.

Agregó que con las compras centralizadas se busca atacar la corrupción y las irregularidades, además de tener ahorros, debido a que se detectó que por compras urgentes se adquirieron medicamentos mucho más caros.

Indicó que la meta es lograr un 20 por ciento de ahorro en un inicio, ya sea por mejoras de precios o mayores controles, que equivale a 200 mil millones de pesos; además, destacó que en otros países este modelo llevó 10 años o más (15 años en el caso de Chile), pero en México podría tardar entre cuatro o cinco años.

“Está demostrado que la compra consolidada no es una ocurrencia, sino que es una forma de organizarse distinto, de hacer mejor las cosas, de ser más eficientes, reducir los costos y combatir la corrupción”, dijo.

La implementación de dicha estrategia se basa en siete ejes, como fortalecimiento de la planeación, impulso a las mipymes, coordinación de unidades contratantes, contrataciones consolidadas, implementación de herramientas tecnológicas, gestión de cambio de cultura y generación de un marco normativo flexible.

Sobre los montos derivados de corrupción que se tendrían en las compras de gobierno, la oficial mayor comentó que no es posible determinarlo todavía, debido a que hay diversos procesos abiertos, 65 de ellos ante la Función Pública y 15 ante la Fiscalía general de la República.

Cuestionada sobre los incumplimientos de pago a los proveedores del gobierno, la funcionaria aseguró que sí se les está pagando, pero se detectó también que hay casos de facturas duplicadas o facturas falsas.

“Nosotros sí les estamos pagando, se están respetando los contratos, pero no vamos a pagar lo que ellos quieren, vamos a pagar lo que se debe, lo que es justo y lo que pueden demostrar, si no lo pueden demostrar no se les paga", dijo.

En el caso particular del ISSSTE, precisó que se lleva a cabo una estrategia diferente porque el instituto se recibió con un adeudo de mucho dinero, tienen pasivos por 20 mil millones de pesos, por esa falta de liquidez y ese hoyo que quedó de la administración pasada, se hará una programación financiera para concluir los pagos.