Escándalo por sobornos de multinacional alemana a médicos españoles

El grupo alemán Fresenius, especializada en la producción de suministros médicos para diálisis, ha admitido que sobornó a médicos de la sanidad pública española, con regalos "inapropiados", viajes y...

El grupo alemán Fresenius, especializada en la producción de suministros médicos para diálisis, ha admitido que sobornó a médicos de la sanidad pública española, con regalos "inapropiados", viajes y dinero a cambio de que favorecieran su negocio, entre 2007 y 2014.

La empresa admitió su responsabilidad por lo que deberá pagar una multa de 207 millones de dólares con el objetivo de evitar un proceso judicial en Estados Unidos por prácticas corruptas en 17 países, entre ellos España.

El objetivo del grupo alemán era que médicos españoles –así como de otros países como México, Angola, Marruecos, Arabia Saudí y China– le revelaran información confidencial sobre los concursos públicos, enviaran a pacientes a sus clínicas privadas y usaran los productos más caros de la compañía, en detrimento de los fondos públicos.

Las prácticas corruptas de la multinacional alemana se detallan en un informe de la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos, en el que aparece como beneficiario de los sobornos un médico relacionado con el Departamento de Nefrología del Hospital General de Valencia, entre otras personas.

El informe no aporta los nombres de los facultativos vinculados, solo señala a un "doctor A", que al parecer es el médico Antonio Galán.

Galán fue nombrado en 2004 director general de Calidad y Atención al Paciente de la Generalitat Valenciana, bajo la presidencia del conservador Partido Popular (PP), que en esta región española fue condenado por corrupción en numerosas ocasiones.

Posteriormente fue nombrado jefe de Nefrología del Hospital Doctor Peset de Valencia, y en 2010, ocupó el mismo cargo en el Hospital General, siempre bajo la dirección política del PP.

El gobierno valenciano, en la actualidad dirigido por una coalición de izquierdas, anunció este viernes, tras darse a conocer la noticia, que ha abierto una investigación y que en caso de confirmarse los vínculos de Galán en los sobornos de Fresenius, iniciará un procedimiento penal.

Según el informe estadunidense, el "doctor A" habría usado su cuenta de correo personal para mostrar su acuerdo con algunas de las propuestas de FMC Spain (Fresenius Medical Care España, S.A.), que ganó una licitación pública de dos millones de euros (unos 2.2 millones de dólares).

La multinacional entregó al médico un "borrador sobre especificaciones técnicas y mejoras", con el objetivo de recibir información sobre las condiciones exigidas en el concurso público.

A cambio, el gigante alemán en sanidad privada reconoce haber pagado a este médico español 114 mil dólares entre 2008 y 2011, así como otras cantidades adicionales entre 2012 y 2014 de 51 mil 600 dólares, así como viajes y regalos, los cuales no se especificaron.

Otro de los nombres vinculados al escándalo es el de María Dolores del Pino, presidenta de la Sociedad Española de Nefrología, que hasta hace unas semanas ocupó el cargo de jefa del Servicio de Nefrología del Hospital Torrecárdenas de Almería.

La Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos indica que el "doctor B", que sería Del Pino, según ha trascendido su nombre en la prensa española, apoyó la concesión del 60 por ciento de un contrato público a favor de Fresenius, por valor de 2.7 millones de euros (unos tres millones de dólares) en 2014. Aunque la médico ha negado haber recibido regalos de la multinacional alemana.

Otro de los focos de la investigación se centra en varios centros de diálisis de gestión privada, cuyos dueños son médicos de la sanidad pública española, y que, en connivencia con Fresenius derivaban pacientes de los hospitales públicos. Se estima que estos facultativos habrían cobrado de la empresa alemana 2.7 millones de euros.

La Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública ha reclamado a las autoridades sanitarias del país que aplique sanciones a los médicos que han aceptado sobornos, independientemente de los procedimientos judiciales que se puedan abrir.