Ombudsperson, clave para vigilar derechos por un desarrollo sostenible

Para garantizar una agenda sustentable rumbo al año 2030 los ombudsperson jugarán un papel clave como vigilantes de los derechos económicos, sociales y culturales aseguró el presidente de la Comisión...

Para garantizar una agenda sustentable rumbo al año 2030 los ombudsperson jugarán un papel clave como vigilantes de los derechos económicos, sociales y culturales aseguró el presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Luis Raúl González Pérez.

Al participar en el acto inaugural del Foro Internacional DESCA y la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, destacó la gran relevancia que ha adquirido a nivel mundial este tema, ya que problemáticas como la pobreza, el hambre y la corrupción se identifican como obstáculos al desarrollo sostenible.

El ombudsman dijo que no se puede permitir que continúen estos obstáculos, si se quiere alcanzar un nivel de vida digno para todas las personas, por lo que se deben garantizar los derechos que permitan a la sociedad lograr el desarrollo sostenible.

Aseveró que los ombudsperson tienen que articular esfuerzos: “queremos colaborar, interactuar, dialogar, coordinarnos con las distintas autoridades, pero también seremos firmes de observar cuando haya abusos de autoridad”.

Por ello, en el centro de las políticas de los estados nacionales, estatales o municipales debe estar el desarrollo o el cumplimiento de la Agenda 2030, ése es el camino que los ombudsperson también tenemos para ser supervisores, monitores, interactuantes con nuestras autoridades.

Advirtió que resulta inconcebible que existan en el mundo más de 780 millones de personas bajo el umbral de pobreza internacional, aunado al hecho de que existen 122 mujeres de entre 25 y 34 años de edad, por cada 100 hombres del mismo grupo de edades, viviendo en pobreza extrema.

Además, es necesario fomentar la asistencia de niñas y niños a la escolarización primaria, ya que 57 millones en todo el mundo no asisten a la escuela, e impulsar que 617 millones de jóvenes adquieran los conocimientos básicos de aritmética y un nivel mínimo de alfabetización.

En el ámbito regional, reveló que "si bien de 2002 a 2017 se observa una reducción de las personas en pobreza y en pobreza extrema, del 44.6 al 30.2 por ciento y del 11.2 al 10.2 por ciento, respectivamente, aún resulta preocupante que existan disparidades tan evidentes entre regiones".

Asimismo, es lamentable que continúen siendo las mujeres, niñas y niños quienes se encuentran entre los grupos más afectados por esta situación, agregó.

González Pérez indicó que existen otras situaciones que no se deben ignorar, como el incremento de la temperatura media anual, misma que ha aumentado alrededor de un grado entre 1961 y 2017, o la disminución constante de 1990 a 2015, de la superficie de bosques naturales y plantaciones forestales.

En este sentido, subrayó, resulta fundamental que los gobiernos ratifiquen el Acuerdo de Escazú, para garantizar la implementación plena y efectiva de los derechos de acceso a la información y a la justicia, a la participación pública en los procesos de toma de decisiones, todos estos en materia y asuntos ambientales.

Ante estos elementos y en el marco del foro DESCA, consideró que es el momento propicio para incorporar de manera plena una perspectiva de derechos humanos en la materialización del Plan Nacional de Desarrollo y en la agenda pública de las autoridades de los tres órdenes de gobierno.

De esta manera, se ayudará al cumplimiento de los deberes de promoción, protección, respeto y garantía de los derechos humanos para que, como dice la Agenda 2030, “nadie se quede atrás”.

Los Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales (DESCA) están relacionados con el acceso a seguridad social, protección de la familia y la asistencia a ésta, a un nivel de vida adecuado, a la salud y educación, a participar en la vida cultural y a un medio ambiente sano.

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