Instituciones como la Dirección Federal de Seguridad, el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), la Policía Federal Preventiva, la Secretaría de Seguridad Pública federal y la Gendarmería no han cumplido su objetivo y tampoco han cumplido con la sociedad para darle la seguridad que requiere el país, consideró el académico Javier Oliva.

El especialista en temas de seguridad consideró que los presidentes de la república han intervenido de manera estructural y profunda en las áreas de defensa de seguridad e inteligencia y no han dado resultados.

El catedrático habló durante las mesas en el “Congreso de Análisis de las Políticas Públicas del Gobierno Federal 2018-2024”, que se llevan a cabo en la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM.

Existe un pendiente desde 1988 para atender la problemática de la inseguridad y de acuerdo con los datos no parece mejorar, por lo que la ecuación democracia, desigualdad e inseguridad no ha dado hasta el momento los resultados esperados, señaló el también profesor de tiempo completo de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

En su turno, Ricardo Mejía, jefe de la oficina del secretario de Seguridad Ciudadana federal, advirtió que este gobierno combatirá al crimen organizado desde sus estructuras, desde la raíz, y mencionó hay que ir desmontando el crimen organizado y construir una alternativa.

El funcionario federal manifestó estar convencido de que avanzará en la legalización del consumo de la mariguana, es un tema que no aguanta más, que la prohibición ha sido muy costosa y que ese tema se logrará.

Hay quien quisiera, “yo me incluyo, no como funcionario, sino lo hice como legislador”, la legalización de la amapola con fines medicinales, porque la prohibición genera mercados criminales, donde esta cadena el trasiego, el tráfico genera esta criminalidad.

En su intervención, el profesor e investigador de la UNAM y del Centro de Investigación y Docencia Económicas, Christian Ascencio Martínez, manifestó que mientras se dice que la política social puede resolver la cuestión delictiva, al mismo tiempo se afirma que uno de los grandes problemas que se presentan en el país es la delincuencia de cuello blanco.

Al respecto, refirió que ante los hechos de violencia hay que transitar de las condiciones sociales a las motivaciones criminales, porque es posible que un individuo tenga mucho más dinero de la media porque ha incurrido en acciones delictivas, de cohecho y corrupción.

Afirmó que las ciencias sociales podrían aportar elementos para esta diferenciación y transitar hacia estrategias preventivas focalizadas por tipo de delitos que permita avanzar en la reducción de algunos los más importantes.

No basta con una cartilla moral, tiene que transitarse hacia el análisis serio y riguroso de las motivaciones criminales, y una de las más relevantes, es alcanzarlas expectativas, advirtió.

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