, entre otros, lo que avecina que los medios públicos avancen en generar conciencia crítica, contenidos de calidad y audiencias informadas.

El coautor, con Fidela Navarro, del libro “Medios Públicos", resaltó que si bien los medios públicos no deben ser idénticos, sino contar con sellos propios, lo cierto es que “puede haber un común denominador entre ellos, que es precisamente generar contenidos de alto nivel”.

Lo anterior, en aras de generar una conciencia crítica “siguiendo modelos internacionales. Hay varios modelos que se pueden tropicalizar, ajustar al caso mexicano. No estoy hablando de cuestiones ideológicas, sino de exigencia para que la sociedad sepa como leer entre comillas, cómo entender los contenidos y cómo ser, gradualmente, más exigente”, expresó.

Entonces, “los medios públicos tienen un papel importante en el país, porque en la medida que dependen del erario, también tienen una obligación con las audiencias de ir generando esa conciencia crítica que, por desgracia, en México es muy reducida”.

Villanueva Villanueva recordó que durante la administración del presidente Felipe Calderón Hinojosa “había una buena independencia en el Canal 22 porque estaba al frente Jorge Volpi, pero en los demás casos no”.

“Creo que actualmente hay una filosofía distinta al perfil de los directivos que había antes. Antes los directivos eran políticos o funcionarios públicos de muchos años (…) y ahora, afortunadamente, no es el caso”, enfatizó.

En el caso concreto de Notimex, precisó que se trata del único medio público -jurídicamente hablando- que pasó de estar sectorizado de la Secretaría de Gobernación (Segob) a ser un medio con autonomía legal, con ley orgánica propia.

“Si vemos a los demás, todos están sectorizados al gobierno federal”, detalló el autor del libro "Kate del Castillo vs el Gobierno Mexicano, del Estado de Derecho al Estado de Consigna", ediciones Proceso.

Consideró que Canal 11 se trata de un organismo descentralizado del Instituto Politécnico Nacional -en estricto sentido vendría siendo el equivalente a TVUNAM- sin embargo, como el instituto es un organismo desconcentrado de la Secretaría de Educación Pública, “hay una vinculación con la SEP muy grande”.

Mientras que el Instituto Mexicano de la Radio (Imer) está sectorizado a la Segob; el Canal 22, está sectorizado a la Secretaría de Cultura y Radio Educación, a la SEP. “En general, ninguno de esos medios tienen ley propia, una ley orgánica”.

“Salvo Notimex, que es el único medio jurídicamente mucho más avanzado desde las perspectivas de las mejores prácticas internacionales y conforme a la Ley”.

Además, la Junta Directiva de Notimex “está integrada de manera distinta, con representantes del gobierno federal, del Poder Legislativo, del Instituto Nacional Electoral (INE), de la sociedad y dos representantes de las audiencias.

"Esa situación le da un carácter diferente en relación con los demás medios que  denominamos medios públicos, pero que en realidad son, en estricto sentido, medios del gobierno, aunque cada vez más se están comportando como medios públicos”, explicó.

El doctor en derecho y en comunicación púbica por la Universidad de Navarra consideró que lo importante es que los medios públicos entraron ya en un proceso de cambio, una curva de aprendizaje que, sin embargo, no deja de generar resistencias.

“Estamos en un proceso de cambio (…) pero desde el punto de vista legal  estamos igual; desde el punto de vista de las prácticas, ha habido un cambio y eso genera resistencias".

Obviamente es natural que afecta intereses de la base de corrupción que permeó durante muchos años. Evidentemente se están afectando muchas cosas, de ahí la respuesta en redes sociales de vigilar cualquier cosa que se haga (en los medios públicos), lo que, casualmente, no se vigiló en los otros gobiernos.

En este marco, y sobre la negativa de la organización Artículo 19, que declinó pronunciarse sobre los ataques y amenazas en redes sociales contra Notimex, el Investigador Nivel III del Sistema Nacional de Investigadores (SIN), consideró que sus respuestas parecen obedecer a los patrocinios económicos que reciben, en la mayoría de los casos del exterior.

Recordó que a las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) se les destinaban, como lo expuso el propio titular del Ejecutivo federal, más de mil 200 millones de pesos anuales y ahora, “evidentemente, en buena parte de ellas hay incomodidad".

"Por otro lado, estas ONG generan discriminación y eligen en cuáles medios deben apoyar (…) porque dicen: si es un medio público no lo apoyo, pero si es un medio que está en algún lugar del interior de la República sí lo apoyo”.

“De alguna manera también tienen una política que obedece a sus patrocinios y esto también se toma de manera- desde mi punto de vista- inadecuada, porque no tendríamos por qué discriminar en función de medios ni en función de personas”, señaló.

El estudioso en temas de transparencia, rendición de cuentas, protección de datos personales y libertad de expresión, citó el caso de la actriz mexicana Kate del Castillo, quien si bien es una persona conocida y le fueron afectados sus derechos humanos, las organizaciones no gubernamentales, prefirieron voltear para otro lado.

“Ahí hay discriminación que se da porque es una persona conocida y famosa y entonces, a juicio de ellas no se merece su atención”, resaltó.

“Paradójicamente, en esas ONG no hay libertad plena, porque tienen restricciones en función de los apoyos y de la orientación de sus financiadores, de quiénes les dan recursos, que, generalmente, son recursos extranjeros”, concluyó el también colaborador de varios medios de comunicación.

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