El exjefe guerrillero colombiano Seuxis Paucias Hernández Solarte, conocido como "Jesús Santrich", fue dado de alta del Hospital Universitario Mayor Méderi, donde estaba en cuidados intensivos desde el sábado, luego de ser liberado y recapturado el viernes pasado.

Al salir del hospital, Santrich fue custodiado rumbo a la sede de la Fiscalía, donde permanecerá en espera de audiencia de imputación de cargos, prevista para el lunes, informó la emisora Blu Radio.

Santrich, negociador de paz de las FARC en los acuerdos de paz de 2016, cumplió 13 meses de prisión por cargos de narcotráfico y es solicitado en extradición por Estados Unidos, pero esta semana la Jurisdicción Especial de Paz (JEP) ordenó su liberación inmediata, lo que provocó un choque con el Ejecutivo.

Cuando se cumplía la liberación de Santrich, la Fiscalía ordenó nuevamente su detención, al alegar que contaba con nuevos elementos de prueba contra el exjefe rebelde.

La Fiscalía General de la Nación aseguró que, como "producto de la cooperación judicial internacional", en las últimas horas incorporó "nuevas evidencias y elementos de prueba" sobre el caso.

En un comunicado, la JEP reiteró que otorgó la garantía de no extradición porque no tuvo a disposición pruebas suficientes que le permitieran establecer si los cargos que se imputan a Santrich ocurrieron después de la firma de la paz, y recordó que a pesar de su liberación, autorizó a continuar la investigación.

La JEP reclamó que la Fiscalía nunca aportó las presuntas nuevas pruebas a la Sección de Revisión de la JEP, y preguntó por qué esas evidencias que dice tener, suministradas por Estados Unidos, no le fueron presentadas.

Una vez que se interponga debidamente el recurso anunciado por la Procuraduría General de la Nación contra la decisión de la Sección de Revisión en este caso, la Sección de Apelación de la JEP se dispondrá a considerarlo, indicó el organismo de justicia.

La JEP insistió que como Tribunal de Justicia Transicional, actuó en el caso Hernández Solarte como garante del proceso de paz, apegado a la juridicidad y no ha sido ella la que eventualmente propicie la crisis del proceso de paz, sino que insiste en el respeto al estado de derecho y a sus instituciones.

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