Refinería de Dos Bocas, el regreso al “Paraíso”

Mientras a la distancia se ven camiones de volteo en actividad dentro del perímetro donde se proyecta construir la refinería de Dos Bocas, entre la población y el sector empresarial crece la...

 Mientras a la distancia se ven camiones de volteo en actividad dentro del perímetro donde se proyecta construir la refinería de Dos Bocas, entre la población y el sector empresarial crece la expectativa de un nuevo boom que repunte la desplomada economía local, que ha llevado a varios hoteles a tener un 10 por ciento de ocupación.

Distinguir a ras de tierra la extensión total o parcial de la superficie sujeta a desmonte y relleno para la obra se complica, por la densa vegetación que la rodea.

A lo lejos, apenas si puede observarse la parte superior de los vehículois pesados que ingresan a la zona por un costado del fraccionamiento petrolero “Lázaro Cárdenas”, sitio que hace cuatro décadas se desarrolló para dar vivienda a los trabajadores del sector.

Cada cierta distancia se muestran los avisos de propiedad federal y el único ingreso es custodiado y sólo se da paso a los camiones que, a decir de Ángel Alamilla Mendoza, destruyeron el pavimento de acceso, hecho que tuvo que ser denunciado vía Twitter ante el presidente Andrés Manuel López Obrador, para que le dieran mantenimiento.

Ingeniero jubilado de Petróleos Mexicanos (Pemex), donde laboró por 34 años en el área de perforación y mantenimiento de pozos, consideró positivo el proyecto porque a la larga, dijo, habrá gasolina más barata y trabajo para la gente. “Pero lo malo será la contaminación que deberá ser controlada o de otra forma nos afectaría a todo el municipio de Paraíso y en Comalcalco”, expuso.

En este momento con los trabajos en el terreno donde estará la refinería, advirtió del riesgo existente en líneas de ductos de crudo y gas que atraviesan el camino de acceso por el tránsito pesado, pues no han sido debidamente protegidas.

A pocos metros de ese punto, está un campo de beisbol para uso de los colonos y es desde allí donde puede apreciarse a lo lejos, el trajín de los volteos que levantan polvareda.

Como residente, Alamilla Mendoza estimó que los pronósticos de inundaciones al estar los terrenos de la refinería en una zona baja, carecen de veracidad porque cuando entró el huracán Opal en la zona en los años 90, el agua encontró una salida rápida.

“El nivel freático corre por debajo y por eso limpian para después rellenar y pilotear y poder soportar las columnas de los equipos de refinería como las torres de destilación que son las más grandes para separar el petróleo de acuerdo a su densidad, temperatura y condición de cada hidrocarburo”, expuso.

En Pemex, aseguró, existe capacidad técnica y experiencia para la construcción de refinerías y hay personal que se ha preparado en otros países y operan las seis existentes en el país.

“Compañeros que conozco que han ido a estudiar a Estados Unidos, a Inglaterra; esa experiencia que ya la tiene México se debe de aprovechar y además el personal que tiene se debe de emplear porque son casos específicos de cada área”, sostuvo.

Paraíso vive de Pemex

La recesión económica que golpeó a Paraíso se observa en el fraccionamiento “Lázaro Cárdenas”, ya que en múltiples casas se puede apreciar el letrero de "venta o renta".

Son propiedades, refirió la delegada de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) en Paraíso, María Guadalupe Castellanos Domínguez, que en el auge petrolero eran rentadas hasta en 50 mil pesos mensuales a las compañías con contratos.

“De repente se fueron (las compañías) y quedaron vacías. Las rentaban como hoteles, incluso por cuartos al día, semana o mes. También los hoteles, de estar en 80 o hasta cien por ciento de ocupación, de repente cayeron al 10 por ciento y con la plantilla laboral que mantener”, expresó.

Exdelegada de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles (AMHM) en este municipio, señaló que la gente y los empresarios están contentos por el anuncio de la refinería ante una economía paralizada cuyo desplome se agudizó en 2015.

“Paraíso vive de Pemex. No tiene otra entrada. Si vas a Comalcalco hay una economía que se mueve todo el día porque hay ganaderos, cacaoteros; hay más de 200 comunidades y en Paraíso como unas 48 y ya no tenemos agricultura, el coco desapareció”, subrayó.

Por eso, consideró que a la par de la refinería, hay que retomar e impulsar nuevos proyectos turísticos porque Paraíso tiene playa, ríos, manglares y lagunas con un ecosistema que no se ha explotado turísticamente y puede ser uno de los motores económicos.

Pero la llegada de la refinería también traerá gente desconocida no solo a trabajar y por eso las autoridades deberán poner más atención en la seguridad, así como cuidar el entorno ecológico porque en general el municipio está a nivel del mar y hay amplias zonas de manglares, puntualizó.

Pese a las dificultades de los últimos años, Castellanos Domínguez aseguró que Paraíso se ha preparado con una capacidad hotelera, restaurantes, servicios, agencias de viajes, complejo de cines y lo necesario para dar cabida "a lo que venga". Lo que les resta es capacitarse cada vez más.

Constructores van a necesitar ayuda en obras

Harán falta miles de metros cúbicos de arena para relleno y compactación en el terreno de la refinería y habrá trabajo para transportistas y maquinaria pesada, que significa también dar la oportunidad a constructores de la región ante el boom económico, de acuerdo al presidente del Consejo Empresarial Produce Chontalpa, Moisés Palma Falconi.

Constructor desde hace 15 años y aglutinador de más de una veintena de empresas de Paraíso y Comalcalco, expresó que la población está a la expectativa y con esperanza porque el proyecto conllevará trabajos adyacentes por necesidades del municipio como nuevas carreteras.

Las empresas locales van a ser solicitadas y deberán contar con la capacidad, experiencia y solvencia económica. Además, recordó que en Tabasco se modificó la Ley de Obras Públicas y se abre la posibilidad de que se otorguen contratos directos en el sector a fin de agilizar las iniciativas.

Ante los señalamientos de beneficiar a Tabasco con una refinería, apuntó que es una justa retribución a lo que esta región aporta al país, ya que en el pasado, otros presidentes castigaron al estado y beneficiaron a sus entidades originarias.

“Nosotros estamos orgullosos de que el presidente sea tabasqueño y voltee hacia el sureste y hacia Tabasco”, apuntó. A la par de la refinería, mencionó que en Paraíso también la empresa Hokchi construye una planta de procesamiento y un helipuerto en la ranchería Las Flores.

Para el empresario, la refinería debe ser acompañada de otros proyectos en coordinación con la iniciativa privada, como es aprovechar las oportunidades turísticas, así como restituir al medio ambiente si ocurre algún problema ambiental. “Porque un día se acabará el petróleo y tenemos que apostarle a la agricultura y a la pesca”, mencionó.

Absorberá refinería Parque Industrial

De acuerdo a Palma Falconi, dentro del perímetro contemplado para la refinería se anexarán los terrenos del Parque Industrial Dos Bocas, planeado en la administración de Vicente Fox pero que no dio los resultados esperados y prácticamente se mantiene como un sitio baldío.

La superficie se encuentra bardeada y se localiza en el inicio del Libramiento a Dos Bocas, que desemboca en la terminal marítima petrolera.

El terreno previsto para la refinería se encuentra prácticamente delimitado por el mar y bordeado en parte por el llamado Río Seco que atraviesa la ciudad de Paraíso y es considerado un riachuelo depositario de aguas negras.

Incluso el pasado 20 de febrero, en una reunión con especialistas en manejo del agua de la Embajada de Países Bajos en Palacio de Gobierno, el mandatario estatal, Adán Augusto López Hernández, les pidió asesoría para tomar la decisión correcta sobre qué hacer con ese río al ser un asunto de salud pública.

Multas y advertencias de ASEA

En anticipación al cumplimiento del compromiso de construcción de la refinería, meses antes de iniciar el nuevo gobierno se pusieron en marcha trabajos de limpieza en el terreno de Dos Bocas, por lo cual la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) multó en enero pasado con más de 13 millones 900 mil pesos a la compañía SCCA que desmontó el predio.

En su momento señaló que eran medidas compensatorias y multas en materia forestal, las cuales debería cubrir la empresa sancionada y se impuso la obligación de establecer un programa de reforestación del mangle en 82.8 hectáreas, fijándose montos de inversión mínimos para el cumplimiento de dichas medidas.

El pasado 15 de mayo, el director general de la ASEA, Luis Vera Morales, señaló que detendrá la construcción de la nueva refinería si no autoriza los estudios de impacto ambiental correspondientes, pues aún no les habían entregado el estudio de impacto ambiental previo.

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