Brasil es el país donde se asesina a más personas transgénero a nivel mundial. Su esperanza de vida es de 35 años, ni la mitad del promedio nacional que es de 75 años, afirman Claudia Priscilla y Kiko Goifman, directores del documental Marica travesti, que forma parte de la Gira Ambulante 2019.

Interesados desde hace años en los problemas que atañen a la comunidad LGBTTT (Lesbianas, Gays, Bisexuales, Travestis, Transexuales y Transgénero), y en particular a las personas trans, los realizadores buscaron hacer una película no sobre uno de sus miembros, sino con alguien que quisiera participar en el proceso creativo y Linn da Quebrada se sumó al proyecto fílmico, en el que con su música cuenta la historia de su vida.

Protagonizada por la actriz, cantante y escritora Linn da Quebrada, el material -que tendrá hoy una proyección en el Centro Cultural de España en México- da cuenta de la cotidianidad de la artista, entre sus espectáculos en vivo en la calle y bares, su relación con la también artista Jup do Bairro, y el proceso que vivió cuando fue diagnosticada con cáncer testicular.

En el trabajo fílmico sorprende cómo muestra la manera en la que se sobrepuso a la enfermedad y a los comentarios discriminatorios que recibió, entre ellos que eso sólo le pasaba a los travestis.

En una entrevista con la cantante y compositora trans Luisa Almaguer, Linn da Quebrada aseguró que del cáncer aprendió a cargar debilidades (...) y que el cuerpo es material orgánico, que falla, que se lastima y que se cura.

Denunció que en su experiencia “los hospitales cargan muchas reglas y protocolos que usualmente dificultan el acceso a nuestra dignidad en un proceso donde buscamos tratar nuestras enfermedades de una forma sana, pero por todas las preguntas que te hacen ahí, terminan socavando la salud mental y física cuando buscamos tratamiento”.

No obstante, en la película no toma mucha importancia ese problema, pues se centra más en cómo Linn vivió su proceso sin dejar de sonreír y teniendo como aliados a la música, la danza y el teatro, disciplinas que practicaba incluso dentro de su cuarto de hospital.

En una de las escenas del filme, la artista asegura que fue esta época en la aprendió más sobre su cuerpo y durante la cual comenzó a escribir.

De larga y rizada cabellera, y cuerpo delgado, Linn es un travesti que junto a un colectivo artístico tomaba las calles de Brasil para abrir la discusión sobre género mediante performances provocadores.

Las letras de sus canciones abordan temas como el machismo, el empoderamiento de los cuerpos divergentes, el feminismo y la pobreza, entre otros.

Sobre los directores

La brasileña Claudia Priscilla ha dirigido y producido películas como A destruição de Bernardet (La destrucción de Bernardet), que estuvo seleccionada en el Festival Internacional de Cine de Locarno.

Además del cortometraje Sexo e claustro (Sexo y el claustro), que recibió un reconocimiento por la Brazilian Association of Documentarians y formó parte del Festival Internacional de Cine de Berlín. El material de corta duración gira en torno a una exmonja lesbiana de México.

De acuerdo con el portal de Ambulante, Kiko Goifman estudió antropología en la Universidad Federal de Minas Gerais y se preparó para convertirse en artista multimedia en la Universidad Estatal de Campinas.

Antes de Marica travesti, trabajó junto a Claudia Priscilla en el documental Olhe pra mim de novo (Mírame de nuevo), que trata sobre un hombre transgénero.

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