La esperada obra “Giselle”, del coreógrafo británico Anton Dolin, que interpretó la Compañía Nacional de Danza (CND), causó sensación entre el público presente en la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes.

El ballet “Giselle”, que estará en temporada del 25 al 29 de abril en el máximo recinto cultural del país, cautivó a los asistentes y medios de comunicación, sobre todo los primeros, que al término de cada número de los bailarines aplaudían efusivamente, la versión del coreógrafo Dolin.

Bajo la supervisión del codirector de la compañía Cuauhtémoc Nájera y del bailarín ruso, Mikhail Kaniskin, los integrantes de la compañía de danza mostraron su técnica y sincronía durante los bailes, en colectivo, dúo o solo.

La primera solista Yoalli Sousa y el primer bailarín Erick Rodríguez, trasladaron al público a la historia de “Giselle”, en medio de aldeas y bosques, una atmosfera que se vivió a través de una perfecta escenografía.

“Giselle” aborda la historia de una joven aldeana enamorada de Albrecht y pretendida por el guardabosques Hilarión, quien, decepcionada por el engaño de su amado (un noble disfrazado y comprometido con otra dama) pierde la razón y muere.

Bajo la dirección de Elsad Bagirov, la Orquesta del Teatro de Bellas Artes, acompañó a los bailarines y bailarinas, en el foso de la Sala Principal, con la interpretación de la música que lleva la coreografía de Dolin.

El ballet de una duración de aproximadamente dos horas, se estrenó mundialmente en 1841 en París, y en Nueva York en 1940, con la versión de Dolin y, en México, en el Teatro Juárez de Guanajuato en 1976.