Ha sido 2018 año más violento contra defensores de derechos en Colombia

El año 2018 ha sido el más violento en Colombia para líderes sociales y personas defensoras de los derechos humanos, con un total de 805 agresiones, incluidos 155 asesinatos, indicó hoy el Programa...

El año 2018 ha sido el más violento en Colombia para líderes sociales y personas defensoras de los derechos humanos, con un total de 805 agresiones, incluidos 155 asesinatos, indicó hoy el Programa Somos Defensores en su informe anual titulado "La Naranja Mecánica".

Con base en datos del Sistema de Información sobre agresiones contra Personas Defensoras de Derechos Humanos en Colombia (SIADDHH), el Programa Somos Defensores puntualizó que las "cifras de violaciones a la vida de estos activistas alcanzaron niveles nunca antes registrados" por este recuento.

El informe apuntó que desde 2016, las cifras de agresiones van en aumento, y que entre 2017 y 2018 se reportó un incremento de 43.7 por ciento, en especial por "el reordenamiento de los grupos armados en los territorios después de la firma del Acuerdo de Paz con las FARC y de la desmovilización de esta guerrilla".

La situación en 2019 sigue siendo preocupante, pues de acuerdo con los registros del SIADDHH, durante el trimestre enero-marzo "se presentaron 245 agresiones, es decir, un incremento del 66 por ciento en comparación con el mismo periodo del 2018", añadió el informe.

"Inquietan los altos niveles de violencia, frente a unas políticas de Gobierno poco efectivas para garantizar la vida y derechos de los defensores, y de cara a un próximo escenario electoral en el que se ponen en riesgo los liderazgos en los territorios.

El informe criticó las actuaciones de la Fiscalía General de la Nación, que ha dado prioridad a un presunto “esclarecimiento histórico” en las investigaciones de asesinatos, "a partir de una distorsión del concepto de esclarecimiento con el que nombra como tal los avances en las investigaciones".

"Con estos pocos avances en las investigaciones y la exclusión de muchos otros casos de violación a la vida y derechos, tenemos que la impunidad sigue siendo un factor de preocupación en las agresiones contra personas defensoras de derechos humanos", apuntó el informe.

"Además, las indagaciones muchas veces se concentran en identificar el autor material, cuando detrás de cada agresión o asesinato se pueden encontrar responsabilidades a un nivel más profundo", apuntó sobre la omisión en aclarar los móviles de los crímenes.

El reporte también critió que el gobierno ponga "en el centro de sus políticas temas como la Economía Naranja y que proponga estrategias poco efectivas como el Plan de Acción Oportuna (PAO), para supuestamente proteger la vida de las personas defensoras de derechos humanos, pero restando importancia a instrumentos legales e instancias políticas que se iniciaron en el anterior gobierno y que planteaban intervenir la violencia de manera estructural".

-Fin de nota-